La Universidad de Granada lanza medidas contra el abandono escolar

La Universidad de Granada ha tomado medidas para frenar el preocupante abandono escolar, ya que un 23,3% de los estudiantes no concluyen sus estudios de grado. Según datos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, esta cifra se traduce en que 14,2% del alumnado abandona en su primer año, ya sea para cambiar de grado o por otras razones. Aunque estos porcentajes están por debajo de la media nacional de las universidades públicas presenciales, que se sitúa en 25,7%, la UGR ha implementado diversas estrategias para ofrecer apoyo a los estudiantes en riesgo de abandono.

Una de las iniciativas más significativas es la modificación de los criterios de permanencia, aprobada en noviembre de 2024, que establece plazos máximos para finalizar las carreras. Los estudiantes de Tipo 1, que incluyen principalmente Humanidades y Ciencias Sociales, tienen un máximo de siete años, mientras que para las carreras de Tipo 2, muchas de ellas en el ámbito sanitario, el límite es de ocho años, y para las de Tipo 3, que abarcan ingenierías y áreas técnicas, de nueve años. Esta normativa también permite que los alumnos continúen su formación si justifican «causas graves y extraordinarias».

Programa Aera y atención personalizada

El vicerrector de Estudiantes y Vida Universitaria, Juan Luis Benítez, ha destacado el programa Aera, diseñado para atender a estudiantes en riesgo de abandono. Este programa contacta a los alumnos que no han aprobado créditos al finalizar el primer semestre, así como a aquellos que, tras completar dos semestres, han superado menos de seis créditos. Cada año, el Vicerrectorado identifica aproximadamente a 700 estudiantes de casi 44 000 matriculados en estudios de grado.

Los estudiantes en riesgo reciben orientación vocacional y se les invita a participar en diversas acciones que buscan prevenir su abandono. «La filosofía es cuidar al motor de la Universidad, que es el estudiantado», reflexiona Benítez. Este enfoque permite identificar de manera temprana a aquellos que enfrentan dificultades académicas, evitando que tomen decisiones precipitadas.

Impacto del abandono y medidas preventivas

La Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) analiza el impacto del abandono universitario, señalando que representa un «fracaso individual e institucional». Este fenómeno no solo afecta a los estudiantes que se marchan sin graduarse, sino también a las universidades, que deben proporcionar recursos y una programación académica adecuada. Según la CRUE, el abandono de los alumnos de la cohorte 2016/2017 en universidades públicas ha generado un coste de 530 millones de euros.

Para combatir esta situación, la UGR ha desarrollado talleres a través del Gabinete Psicopedagógico, donde se abordan temas como la mejora del rendimiento académico y la gestión del tiempo. Además, la universidad cuenta con una clínica psicológica para atender a los estudiantes que lo necesiten. Algunas facultades, como la de Caminos, Canales y Puertos, ofrecen cursos cero cada septiembre para preparar a los nuevos ingresantes.

El vicerrector también subraya que el abandono puede estar relacionado con factores económicos, y la UGR ha establecido un programa de ayudas que abarca desde becas de comedor hasta préstamos de ordenadores. «Es necesario ofrecer una respuesta integral», defiende Benítez.

La UGR no se plantea un objetivo numérico específico para reducir la tasa de abandono, ya que hay factores fuera de su control, como el impacto de la pandemia de Covid-19. Sin embargo, el vicerrector reconoce que quienes eligen carreras que realmente les motivan tienden a abandonar menos. Las carreras con mayor tasa de abandono, como Estudios Árabes e Islámicos (72%) o Administración y Dirección de Empresas (73%), contrastan con disciplinas como Matemáticas (4,5%) y Logopedia (6,3%). Esta disparidad refleja la importancia de la motivación y la adecuación del alumnado a los estudios elegidos.