El Ateneo del Vino de El Puerto de Santa María celebró el pasado viernes la 28 edición de sus Jornadas del Vino Fino, un evento que reunió a numerosos amantes del vino en un ambiente de homenaje y celebración. Este año, las jornadas se centraron en la gastronomía y la crianza biológica, temas de gran relevancia en el contexto actual del sector vitivinícola.
El acto comenzó con un emotivo homenaje a uno de los socios fundadores de la entidad, Jesús Almendros Fernández, quien falleció a finales del pasado mes de julio. El presidente del Ateneo, Javier Thuiller, destacó la figura de Almendros, describiéndolo como “una persona extraordinaria”, y también dedicó unas cariñosas palabras a su viuda, Blanca Edeso.
Un legado cinematográfico y un enfoque gastronómico
Durante el homenaje, se proyectó el documental titulado ‘Vendimia en Viña Las Puentes’, una obra inédita que Almendros rodó en 1989, mostrando cómo se llevaba a cabo la vendimia en el Marco de Jerez hace tres décadas. Este material estuvo acompañado de las explicaciones del enólogo y profesor Agustín Saucedo Morales, quien contextualizó la importancia de la viticultura en la región.
Las Jornadas del Vino continuaron con una ponencia del Embajador para la Gastronomía del Consejo Regulador del Vino, José Ferrer Morató, quien compartió su visión sobre la relación entre la gastronomía y la crianza biológica. Su intervención coincidió con la reciente designación de Jerez como Capital Española de la Gastronomía 2026, lo que subraya el compromiso de la ciudad con la promoción de su rica cultura gastronómica.
Participación activa del público
Entre los asistentes se encontraban estudiantes de los ciclos formativos de Viticultura y Hostelería, quienes tuvieron la oportunidad de participar en una cata de vinos del Marco de Jerez, enriqueciendo su experiencia y aprendizaje en un evento que combina tradición y modernidad. La afluencia de público demuestra el interés creciente por la cultura del vino y su vinculación con la gastronomía, pilares fundamentales de la identidad de la región.
Este homenaje a Jesús Almendros no solo celebra su legado, sino que también reafirma el papel del Ateneo del Vino como un espacio de encuentro y aprendizaje, donde la pasión por la viticultura se comparte entre generaciones.
