Desde el 24 de octubre de 2023, el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia (Intecmar) ha mantenido cerrados todos los polígonos de bateas de mejillón en la ría de Pontevedra debido a la presencia de una toxina que amenaza la salud de los mariscos y, por lo tanto, el sustento de los bancos marisqueros de la zona.
La situación se ha vuelto crítica, ya que el Intecmar decretó el pasado sábado el cierre cautelar de varias áreas de la ría, especialmente cercanas a Bueu y Ons, y no se descarta que estas restricciones se amplíen hacia el fondo de la ría. Este tipo de episodios no son infrecuentes en esta época del año, sin embargo, el sector marisquero confía en que la situación mejore antes de la campaña navideña.
Impacto en la ría de Vigo
Además, en la ría de Vigo también se ha registrado un cierre casi total de las bateas y de las zonas marisqueras cercanas a Rande. Este cierre afecta de manera significativa a los mariscadores y a la economía local, que depende en gran medida de la actividad en estas áreas.
En respuesta a la crisis, la Cofradía Pedra da Oliveira de Vilaboa ha llevado a cabo una siembra de almeja en la playa de Cobas, un esfuerzo que ha sido posible gracias a un convenio de colaboración entre la cofradía y el Concello de Vilaboa. Esta iniciativa busca mitigar el impacto económico del cierre y asegurar la continuidad de la actividad marisquera en la región.
La comunidad espera que las medidas implementadas por el Intecmar, junto con el esfuerzo de las cofradías locales, ayuden a restaurar la salud de los bancos marisqueros y la calidad del producto, permitiendo así que la actividad se reanude lo antes posible.
