La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha autorizado la liberalización del corredor de alta velocidad que conecta Madrid con Galicia, permitiendo que otros operadores, además de Renfe, presten servicio en esta línea. Esta decisión, que busca fomentar la competencia, se traduce en una posible reducción de precios para los usuarios. Sin embargo, el proceso de liberalización no culminará hasta finales de 2027, y el inicio efectivo de los servicios se pospone hasta, como mínimo, diciembre de 2028.
A pesar de dar su visto bueno, la CNMC ha lanzado advertencias a Adif, el ente gestor de infraestructuras, instándole a garantizar que Renfe no opere en exclusiva este corredor. Además, se critica que Adif exija criterios considerados «innecesarios y desproporcionados» para que las empresas puedan solicitar operar en esta línea.
Contexto de la liberalización ferroviaria en España
En 2019, Adif abrió varios corredores ferroviarios a la entrada de otros operadores, como las líneas Madrid-Barcelona, Madrid-Levante y Madrid-sur, donde actualmente operan Renfe, Ouigo e Iryo. Esta segunda fase de liberalización incluye corredores adicionales, como Madrid-Asturias/Cantabria y Madrid-Cádiz/Huelva. Sin embargo, estas líneas presentan una peculiaridad, ya que combinan ancho ibérico e internacional, lo cual limita la circulación a trenes de ancho adaptable, fabricados exclusivamente por Talgo, lo que puede dificultar la entrada de nuevos competidores.
La capacidad de la línea del AVE a Galicia también se ve condicionada por un cuello de botella en el tramo entre Ourense y Taboadela, que aún no está adaptado a alta velocidad. En este contexto, Adif ha estimado que se podrán adjudicar 32 nuevos servicios en la línea gallega (16 de ida y 16 de vuelta), duplicando así las actuales ocho frecuencias.
Desarrollo de la adjudicación y la competencia
Antes de adjudicar los nuevos surcos (servicios), Adif intentará coordinar todas las solicitudes recibidas. Solo si este proceso resulta infructuoso y las peticiones superan la capacidad disponible, se establecerán criterios de priorización. La CNMC considera apropiada esta estrategia, aunque advierte que la propuesta no aclara la duración de la fase de coordinación.
Los acuerdos que se alcancen con las operadoras tendrán una duración de 10 años y podrán entrar en funcionamiento en 2028 o 2029. Sin embargo, la compañía adjudicataria dispondrá de hasta cinco años tras la solicitud para hacer uso efectivo de los surcos, con la posibilidad de que este plazo se amplíe aún más.
Para garantizar la competencia, la CNMC ha instado a Adif a no firmar acuerdos en los corredores donde únicamente Renfe solicite capacidad, ya que tal acción podría limitar la entrada de nuevos operadores. Asimismo, se ha solicitado que la adjudicación no sea discriminatoria en relación con las posibles paradas que los operadores deseen establecer, dado que en Galicia no se fijan paradas mínimas.
