Luis Petri defiende la compra de F-16 ante críticas políticas

El exministro de Defensa, Luis Petri, ha salido en defensa de la compra de aviones de combate F-16, calificando esta adquisición como “la más importante de las Fuerzas Armadas en los últimos 40 años”. En medio de un torrente de críticas, Petri ha afirmado que estos aviones representan un “salto tecnológico de 30 años por lo menos” para la Fuerza Aérea Argentina.

Durante una entrevista en la señal de noticias TN, Petri rechazó las objeciones que han surgido desde diversos sectores políticos, indicando que ahora “todos se han transformado en sommelier de aviones caza”. El actual diputado nacional, que lideró la operación de compra de estos aviones, destacó que la adquisición permite a Argentina contar con “disuasión efectiva” y mantener el control sobre su espacio aéreo.

La necesidad de renovar la flota aérea

Petri hizo hincapié en que Argentina no dispone de aviones supersónicos desde el año 2015, cuando fueron desprogramados los aviones Mirage, de origen francés. Ante la duda sobre la compra a Dinamarca, el exministro no ocultó su desdén hacia las críticas provenientes del kirchnerismo, afirmando que “me tienen sin cuidado”, y recordando que en su gestión se priorizó el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas.

El exministro también se refirió a las supuestas intenciones del kirchnerismo de adquirir aviones JF-17 chinos, sugiriendo que, de haberlo hecho, habrían estado realizando “compras relevantes” en el ámbito militar, algo que no sucede desde hace 40 años. “Este Gobierno tiene la decisión de respaldar a sus Fuerzas Armadas, y una forma de hacerlo es equipándolas”, afirmó.

Comparativa entre los F-16 y el JF-17

En su defensa, Petri subrayó que solo se han fabricado 145 unidades de los JF-17 en todo el mundo, en contraste con más de 4 500 F-16, de los cuales alrededor de 3 600 están actualmente en vuelo. “Aproximadamente 800 F-16 son utilizados hoy por Estados Unidos, la principal potencia militar del mundo”, añadió, resaltando que más de 26 países operan estos aviones, lo que refuerza su estatus y efectividad.

En conclusión, la defensa de Luis Petri a la compra de los F-16 refleja no solo una postura sobre la modernización de la Fuerza Aérea, sino también un intento de consolidar la imagen de las Fuerzas Armadas en un contexto político polarizado. Para muchos, esta adquisición representa una oportunidad clave para recuperar capacidades aéreas perdidas y asegurar la soberanía nacional.