El jefe de gabinete de Mazón contradice su declaración ante la jueza

La declaración de José Manuel Cuenca, jefe de gabinete del presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, ante la jueza Nuria Ruiz Tobarra, ha puesto de manifiesto múltiples contradicciones en su versión de los hechos relacionados con la gestión de la emergencia del 29 de octubre de 2024. Durante su intervención, Cuenca negó haber influido en la activación del sistema Es-Alert, pero, según la trascripción de su declaración, admitió haber dado órdenes a la consellera Salomé Pradas sobre el «confinamiento».

En sus declaraciones, Cuenca afirmó que su viaje a Benigànim y Xàtiva el día de la tragedia era de carácter «privado», en contraste con la comunicación que tuvo con Pradas, en la que le indicó que era «del partido». A pesar de su insistencia en que no conocía la existencia de fallecidos hasta el 30 de octubre, Pradas le había alertado a las 16:28 horas del mismo día que había una víctima en Utiel.

La jueza Ruiz Tobarra decidió citar nuevamente a Cuenca tras conocerse los mensajes que intercambió con Pradas, lo que ha complicado su situación. En uno de los mensajes, Cuenca le dijo a Pradas que «para confinar hace falta un estado de alarma», lo que evidencia su clara posición sobre el tema. Sin embargo, contradijo esta afirmación ante la magistrada, insistiendo en que la gestión de emergencias es una cuestión técnica y no política.

Las contradicciones de Cuenca

El jefe de gabinete también negó haber solicitado a Pradas que no molestara a Mazón durante la crisis, a pesar de que la exconsellera afirmó lo contrario en una entrevista. Esta discrepancia ha llevado a que su credibilidad sea cuestionada, ya que su versión de los hechos no coincide con las evidencias presentadas.

Durante el interrogatorio, Cuenca aseguró no haber hablado con Pradas sobre el envío del Es-Alert y limitó su comunicación a una consulta sobre el posible «confinamiento», relacionado con una presa en riesgo de reventar. Sin embargo, sus mensajes demuestran que estaba al tanto de la grave situación en la provincia de Valencia, lo que contradice su declaración de ignorancia.

Además, Cuenca omitió que había sido informado de un fallecido en Utiel, lo que añade otra capa a las contradicciones que presenta. En su defensa, argumentó que no recibió información sobre el envío del Es-Alert hasta que lo vio en su teléfono móvil, aunque había estado en contacto con Pradas y conocía la situación crítica.

Un viaje en plena alerta roja

El viaje de Cuenca a la Costera el día de la dana se presenta como otro punto controvertido. Declaró que su desplazamiento a Xàtiva y Benigànim fue por motivos personales, sin conexión con el Consell, aunque previamente había indicado que era por «un tema de partido». Este viaje tuvo lugar en medio de una alerta roja, lo que ha suscitado más preguntas sobre su responsabilidad y el manejo de la situación.

Cuenca insistió en que la gestión de emergencias no era política y que su papel se limitaba a la coordinación técnica, a pesar de haber presionado a Pradas sobre la necesidad de no decretar un confinamiento general en la provincia. Su intento de desvincularse de las decisiones políticas ha sido poco convincente ante la magistrada.

La situación de José Manuel Cuenca se complica a medida que se presentan más pruebas y mensajes que contradicen su versión de los hechos. La jueza Ruiz Tobarra, al ver las evidencias, ha decidido actuar con celeridad, lo que podría tener repercusiones importantes en el futuro de los implicados en esta crisis.