La empresa humanista, clave para el futuro del cooperativismo vasco

La Airmendiarrieta Kristau Fundazioa ha anunciado la celebración del Año de la Empresa Humanista para el año 2026, coincidiendo con el 50 aniversario de la muerte de José María Arizmendiarrieta, un sacerdote cuya visión social propició el desarrollo del cooperativismo en el País Vasco. Esta conmemoración se une al décimo aniversario de su declaración como Venerable por el Papa Francisco.

Juan Manuel Sinde, presidente de la fundación Arizmendiarrieta y colaborador en Laboral Kutxa, ha destacado la relevancia de reivindicar la figura de Arizmendiarrieta en este contexto. Según él, es fundamental recordar y actualizar su legado, especialmente la idea de empresa humanista, que se basa en valores que pueden aplicarse a cualquier tipo de organización.

Valores humanistas en el ámbito empresarial

El mensaje central que Sinde desea transmitir es que los principios humanistas que han sido integrados en la cultura cooperativa son igualmente beneficiosos para las empresas tradicionales. Estas prácticas han demostrado mejorar la satisfacción de los empleados y, en consecuencia, la competitividad de las empresas.

Los fundamentos del pensamiento de Arizmendiarrieta, según Sinde, se centran en dos pilares: el respeto mutuo y la priorización del bienestar común sobre los intereses individuales. En un mercado cada vez más globalizado, las empresas no solo deben competir en costes, sino también en calidad, lo que a su vez exige creatividad, compromiso y colaboración. Para que los trabajadores se sientan motivados y aporten al éxito de la organización, es vital que se sientan valorados.

“Aprovechar el potencial humano es imprescindible en un entorno que cambia a gran velocidad”, afirma Sinde, quien subraya que el cooperativismo ha demostrado ser un modelo empresarial relevante en el país. Este enfoque ha sido respaldado por expertos internacionales como Gary Hamel y Frederic Laloux, así como por la gestión de Paul Polman en Unilever, donde se ha logrado combinar sostenibilidad y rentabilidad.

Proyectos para el futuro

La fundación tiene planes para lanzar un Club para la Promoción de la Empresa Humanista, que se encargará de definir un ideario común y de incorporar nuevos socios. Este club impulsará varias iniciativas, como la difusión de prácticas recomendadas a través de píldoras en vídeo y la promoción de una ley fiscal de Empresa Humanista en Nafarroa.

Sinde también destaca que, aunque la satisfacción laboral puede ser un indicador positivo, es fundamental no dormirse en los laureles. La fundación ha alcanzado hitos significativos, como la realización de 200 presentaciones del modelo de Iniciativa de Mejora de la Participación Empresarial (MIPE) y la publicación de 380 artículos de opinión desde su creación.

El futuro del modelo humanista, según Sinde, se presenta prometedor en contextos donde existe una tradición cooperativa o participativa. La clave está en evitar que intereses a corto plazo impidan el desarrollo de un camino beneficioso para la sociedad en su conjunto.

La evolución del movimiento cooperativo en Euskadi ha sido calificada de espectacular, con cooperativas que ahora venden el 75% de su producción en mercados internacionales. Sin embargo, Sinde enfatiza que todavía hay retos por superar, como la creación de un modelo humanista aplicable a sociedades que no pueden adoptar la forma cooperativa por razones empresariales.

En resumen, el Año de la Empresa Humanista se perfila como una oportunidad para revitalizar y reafirmar los valores cooperativos en el ámbito empresarial, contribuyendo a un entorno más justo y colaborativo en el futuro.