El 21 de diciembre de 2025, Salamanca se convirtió en el escenario de una emotiva jornada de solidaridad con la celebración de la XXVIII edición del Día del Guardia Urbano. Este evento, organizado por el Automóvil Club, reunió una caravana de coches clásicos que recorrieron las calles de la ciudad, atrayendo la atención tanto de los salmantinos como de los visitantes.
La actividad no solo rindió homenaje a la figura del agente municipal, que en las décadas de 1940, 1950 y 1960 dirigía el tráfico a pie de calle, sino que también tuvo un objetivo solidario. Como en cada edición, se recogieron alimentos y productos de primera necesidad para el centro asistencial de las Hermanitas de los Pobres, consolidando esta jornada como un gesto colectivo de generosidad por parte de la comunidad salmantina.
Recorrido y actividades de la jornada
La jornada comenzó en la plaza de la Concordia, donde los participantes se congregaron para dar inicio a la caravana de elegantes coches antiguos. Este desfile de vehículos finalizó en la Plaza Mayor, donde los coches permanecieron expuestos hasta mediodía, permitiendo que los asistentes admiraran su belleza y singularidad.
En esta ocasión, el evento contó además con la participación del club GT Drivers, que aportó una dosis extra de emoción con la exhibición de coches deportivos de altas prestaciones, haciendo las delicias de los aficionados a la automoción y el motor.
Concurso infantil y cartela solidaria
Un elemento destacado de esta edición fue la tradicional cartela solidaria, cuyo importe se destina íntegramente a las Hermanitas de los Pobres. Este año, la cartela lució los dibujos ganadores del concurso infantil organizado entre los escolares del municipio de Carbajosa de la Sagrada, en el marco del proyecto La Ciudad de los Niños. Este enfoque no solo promueve la creatividad entre los más pequeños, sino que también involucra a las nuevas generaciones en la labor solidaria.
La XXVIII edición del Día del Guardia Urbano se ha consolidado como un evento muy esperado en el calendario salmantino, uniendo a la comunidad en torno a valores de solidaridad y compasión, y demostrando que, a través de gestos simples, se puede hacer una gran diferencia en la vida de los más necesitados.
