La búsqueda de los menores en Komodo alcanza su fase crítica

La búsqueda de los dos menores desaparecidos en el Parque Nacional de Komodo ha entrado en su fase más crítica este lunes 5 de enero de 2026, a once días del trágico hundimiento del barco pesquero KM Putri Sakinah, ocurrido el pasado 26 de diciembre. Los menores, Mateo de 9 años y Quique de 10 años, continúan desaparecidos, mientras que la misión de rescate se intensifica con nuevas estrategias y recursos.

El comando conjunto de Búsqueda y Rescate (SAR) ha reestructurado por completo su operación, convirtiéndola en una de las más extensas que se han realizado en Indonesia en los últimos años. Actualmente, siete Unidades de Búsqueda y Rescate (SRU) están trabajando en diferentes sectores del vasto paisaje marino de Komodo, cada una con tareas específicas para maximizar la efectividad de la búsqueda.

Estrategia de búsqueda y despliegue de recursos

Según Fathur Rahman, jefe de la Oficina SAR de Maumere y coordinador de la misión, los equipos han comenzado a realizar barridos de superficie que abarcan más de 86 millas náuticas. La SRU I está utilizando el buque líder KN Puntadewa 250 para llevar a cabo un rastreo significativo, mientras que las unidades II, III, IV y VI cubren otros sectores con lanchas patrulleras. La SRU V se especializa en detección subterránea, utilizando un sonar de navegación hidrografica para escanear 4,55 millas náuticas del lecho marino, y la SRU VII cubre un sector final de 10,1 millas náuticas.

Este enfoque metódico representa una evolución crucial en la búsqueda, ya que se ha concedido una segunda prórroga de tres días tras el hallazgo del cuerpo de Fernando Martín Carreras, padre de Mateo, encontrado el domingo pasado cerca de la isla Rinca. La familia había comenzado a perder la esperanza de encontrarlo, según reveló Rahman tras reunirse con ellos.

Impacto en la familia y la comunidad

La tragedia ha afectado profundamente a la familia de Fernando. Además de los dos menores desaparecidos, Lia, de 12 años e hija de Andrea, fue recuperada sin vida a principios de esta semana. En la actualidad, solo han sobrevivido Andrea y su hija Mar, de 7 años, quienes han sido trasladadas a Valencia. En la capital valenciana permanecen otro hijo de Andrea y un bebé de casi un año, el único hijo en común de la pareja, que contrajo matrimonio hace aproximadamente un año.

La búsqueda entra en su fase más crítica, con los equipos desplegando una combinación de barridos de superficie, equipos de buceo y sistemas de sonar avanzados en el estrecho de Padar. Cada día cuenta en estas poderosas y esquivas corrientes, y la estrategia se ha ajustado de barridos amplios a una cobertura específica y responsable de coordenadas concretas, en un esfuerzo metódico que representa el asalto más sistemático hasta la fecha.

Para la familia, el descubrimiento del padre, considerado «imposible», se ha convertido en una frágil base para la esperanza, mientras la búsqueda de los menores continúa con una renovada intensidad en estos cruciales días finales.