EEUU modifica su calendario de vacunación infantil, reduce recomendaciones

El pasado lunes, el Departamento de Sanidad y Servicios Humanos de Estados Unidos anunció una significativa actualización del calendario de vacunación infantil, que incluye una reducción en las recomendaciones de ciertas vacunas, como las del rotavirus, el meningococo y la gripe. A partir de ahora, estas vacunas serán recomendadas únicamente tras un diálogo clínico compartido entre profesionales sanitarios y pacientes, lo que implica que la decisión de vacunar dependerá de la evaluación individual de cada caso.

El nuevo calendario mantiene las recomendaciones de vacunación contra el sarampión, la poliomielitis, la tos ferina y el virus del papiloma humano, debido al «consenso internacional» sobre la importancia de estas inmunizaciones, según informaron los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Asimismo, se mantiene la recomendación de vacunación contra la varicela.

Este cambio en las directrices de vacunación llega tras una orden del presidente Donald Trump, quien ha cuestionado la eficacia de algunas vacunas. Una de las consecuencias más notables de esta revisión ha sido la eliminación de la recomendación de vacunar a los recién nacidos contra la hepatitis B, medida que había estado vigente desde 1991.

Reacciones y contexto internacional

Las autoridades estadounidenses subrayan que estos cambios se alinean con los calendarios de vacunación de otros países desarrollados, citando expresamente ejemplos como Dinamarca, Alemania y Japón. Este movimiento se produce en un contexto de creciente controversia en torno a la vacunación, especialmente después de que el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., despidiera a 17 expertos de la comisión de vacunación de los CDC por supuestos «conflictos de intereses» y los reemplazara por personas afines a sus posiciones antivacunas.

En este marco, el Gobierno también nombró a Jim O’Neill como nuevo director de los CDC, sucediendo a Susana Monarez, a quien acusó de mentir tras sus denuncias sobre presiones para aceptar las narrativas de la Administración Trump. Kennedy, conocido por su oposición a múltiples vacunas, ha llegado a calificar la vacuna contra la COVID-19 como «la más letal jamás fabricada» y ha respaldado teorías de conspiración que vinculan las vacunas con el autismo.

Impacto en la salud pública

La reducción de las recomendaciones de vacunación genera preocupación entre expertos en salud pública, quienes advierten que podría disminuir la inmunidad colectiva y aumentar el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles. A medida que se implementan estos nuevos lineamientos, será crucial observar cómo afectan el comportamiento de los padres y la aceptación de las vacunas en la población infantil.

Estos cambios en la política de vacunación reflejan no solo un cambio en la dirección de la política sanitaria estadounidense, sino también la polarización que existe en torno a la vacunación en el país, un tema que sigue generando intensos debates entre científicos, políticos y la sociedad en general.