La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Melilla (AFAL) ha solicitado este lunes un mayor apoyo por parte de las administraciones públicas con motivo del Día Mundial del Alzheimer 2025, coincidiendo también con el XXVII aniversario de la entidad. Para ello, la organización ha instalado mesas petitorias en seis puntos estratégicos de la ciudad autónoma, como la puerta del Casino Militar, las antiguas Puertas Neguri y la Plaza Menéndez Pelayo.
El objetivo de esta iniciativa es doble: por un lado, recaudar fondos para mantener las actividades y programas de apoyo que AFAL ofrece a lo largo del año, y por otro, dar visibilidad a una enfermedad que actualmente afecta a un número creciente de familias en Melilla. Según la asociación, es necesario un compromiso mayor por parte de las instituciones.
La importancia del amor en el cuidado
La presidenta de AFAL, María Dolores Arjonilla, ha enfatizado que el Alzheimer es un desafío tanto sanitario como humano y familiar. “Hablar de Alzheimer es hablar de nuestro pasado, de nuestros abuelos, de nuestra familia en general. Es una enfermedad degenerativa, pero que necesita muchísimo cariño. No es solo mantenerlos activos, aseados o alimentados, sino que tenemos que darles mucho amor”, afirmó Arjonilla, quien subrayó que el amor es fundamental para el enfermo de Alzheimer.
Arjonilla también ha resaltado que la familia es el eje central en el cuidado del enfermo y que sin su implicación, los esfuerzos serían en vano. Sin embargo, ha advertido sobre la dureza y falta de reconocimiento que conlleva este rol. “La familia está un poco desprotegida y necesitamos mucho más apoyo de las distintas administraciones”, añadió, recordando que no es suficiente con un apoyo ocasional.
La presidenta agradeció la colaboración de la Ciudad Autónoma y de la Delegación del Gobierno, pero dejó claro que los recursos actuales no son suficientes para afrontar un problema que sigue en aumento.
Demandas y derechos en el manifiesto
Tras la intervención de Arjonilla, se procedió a la lectura del manifiesto anual elaborado por la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA), este año bajo el lema “Igualandum Derechos”. La lectura estuvo a cargo de Dina Saido Morabet, trabajadora social de la asociación, y de Thais María Fernández López, psicóloga del centro.
El texto subrayó la magnitud de la enfermedad, que afecta a cerca del 11% de la población española, y recordó que aún no existen tratamientos curativos ni causas conocidas. “El diagnóstico es sinónimo de una condena sin posibilidad de perdón”, reza el manifiesto, que incluye demandas como el derecho a un diagnóstico temprano y certero, el acceso a nuevos tratamientos aprobados en Europa, y la necesidad de un apoyo específico a cuidadores.
Morabet y Fernández afirmaron que “el Alzheimer es una enfermedad cruel y devastadora que requiere investigación, unión y recursos” y que no quieren atenciones generalistas, sino medidas específicas.
El acto también contó con la presencia de la consejera de Políticas Sociales y Salud Pública, Randa Mohamed, quien reafirmó el compromiso del Gobierno local con AFAL. “La cuestación invita a toda la sociedad melillense a participar y a colaborar económicamente para poder llevar a cabo todas las actividades que realizan”, comentó Mohamed, quien destacó que la Ciudad Autónoma mantiene una subvención nominativa de 47 000 euros anuales para apoyar a la entidad.
La consejera animó a los melillenses a acercarse a las mesas petitorias para colaborar y conocer mejor la realidad del Alzheimer en la ciudad. “Son muchas las familias que lo sufren y es una realidad que tenemos que visibilizar”, concluyó.
El Alzheimer no solo afecta a quienes lo padecen, sino que impacta profundamente en sus familias, que deben reorganizar su vida en torno a los cuidados. En muchos casos, esos cuidados son constantes, lo que genera una carga física y emocional muy elevada. AFAL recuerda que la mayoría de cuidadores son mujeres, frecuentemente hijas o esposas de los pacientes, lo que puede derivar en estrés y agotamiento.
El manifiesto ha advertido que la falta de recursos genera nuevas formas de desigualdad y vulnerabilidad, afectando especialmente a las mujeres cuidadoras. Sin embargo, el discurso del Día Mundial del Alzheimer también ha traído un mensaje de esperanza, con la reciente aprobación en Europa de dos fármacos innovadores que podrían ralentizar la progresión de la enfermedad.
Aunque aún no están disponibles en España, las asociaciones claman para que el Sistema Nacional de Salud adopte su uso cuanto antes, permitiendo que el mayor número de personas posible se beneficie. “El conocimiento debe avanzar en busca de una solución que llegue al alcance de todos”, puntualizaba el manifiesto.
El diagnóstico precoz se presenta como una de las claves para mejorar la calidad de vida. Detectar la enfermedad en sus fases iniciales permitiría planificar mejor los cuidados y prolongar los periodos de bienestar.
Durante la jornada, numerosos ciudadanos se han acercado a las mesas petitorias repartidas por la ciudad, aportando su donativo y mostrando su apoyo. Voluntarios y miembros de la asociación ofrecían información sobre los servicios de AFAL y repartían lazos verdes, símbolo de la lucha contra el Alzheimer.
El XXVII aniversario de AFAL Melilla subraya la necesidad de seguir trabajando en conjunto. La asociación, las familias, las administraciones y la sociedad civil coinciden en que el Alzheimer es uno de los grandes retos del presente y del futuro, especialmente en una ciudad que envejece rápidamente. “El amor es fundamental”, repetía la presidenta de la asociación, recordando que ese amor, transformado en solidaridad y recursos, es lo que permitirá a Melilla seguir apoyando a sus enfermos, a sus familias y a sus cuidadores.
