El castillo de Vélez-Blanco: una joya perdida en Nueva York

La historia del castillo de Vélez-Blanco es un recordatorio doloroso de las pérdidas patrimoniales que han marcado a España. Este emblemático castillo renacentista, situado en el norte de Almería, alberga en su interior una de las obras maestras del arte español: su Patio de Honor, que hoy se encuentra expuesto en el Metropolitan Museum of Art (MET) en Nueva York.

Construido entre 1506 y 1515 por Pedro Fajardo y Chacón, primer marqués de los Vélez, el castillo se erige sobre los restos de una antigua alcazaba musulmana. Su torre del homenaje, de unos 25 metros de altura, se presenta como un bastión defensivo que ha vigilado la zona durante más de cinco siglos. Sin embargo, su interior es donde realmente se encuentra el tesoro arquitectónico que ha cruzado el océano.

Un expolio legal que duele

El Patio de Honor, decorado con un programa escultórico renacentista en mármol de Macael, fue vendido en 1904 al anticuario francés J. Galí por la suma de 80 000 pesetas. La transacción se llevó a cabo mientras el castillo se encontraba en un estado de abandono, lo que permitió el desmantelamiento del patio, que fue numerado y enviado en cajas a Estados Unidos. Este acto, aunque legal, ha sido considerado un verdadero expolio cultural.

En el MET, el patio se describe como una joya de la arquitectura española de comienzos del siglo XVI, representando una mezcla de elementos góticos y renacentistas, con decoraciones realizadas por artesanos italianos. La pérdida de este patrimonio es un tema sensible, ya que no se trató de un saqueo violento, sino de una decisión económica que dejó vacío el majestuoso castillo que aún se alza en Almería.

Visitar Vélez-Blanco hoy

El castillo de Vélez-Blanco no solo es un lugar de interés histórico, sino también una excelente oportunidad para explorar una Almería diferente a la de las playas. La fortaleza está rodeada de montañas y paisajes de gran belleza, lo que la convierte en un destino ideal para los amantes de la naturaleza y la historia. Durante la visita, es posible pasear por el pueblo y disfrutar de la gastronomía local, que incluye platos contundentes y embutidos típicos de la región.

Además, la zona ofrece diversas rutas por el Parque Natural Sierra María-Los Vélez y la posibilidad de descubrir otros pueblos blancos del norte almeriense, enriqueciendo la experiencia cultural y turística de los visitantes.

La historia del castillo de Vélez-Blanco y su Patio de Honor es un recordatorio de la importancia de preservar nuestro patrimonio cultural y de las tragedias que pueden surgir cuando la historia se ve comprometida por decisiones a corto plazo. La joya renacentista que brilla en el MET es, sin duda, un símbolo de la riqueza cultural de España y una invitación a reflexionar sobre la necesidad de protegerlo.