San Valentín, un santo controvertido en el santoral del 14 de febrero

Hoy, sábado 14 de febrero de 2026, el santoral cristiano recuerda a San Valentín, una figura emblemática que ha trascendido su origen religioso para convertirse en el símbolo del amor y la amistad. Aunque el papa Pablo VI lo retiró del santoral en 1969 junto a otros 32 santos, debido a la falta de pruebas que acreditaran su existencia y obras, su popularidad perdura, especialmente en el ámbito del romanticismo.

La festividad de San Valentín se asocia generalmente con la celebración de los enamorados, lo que ha contribuido a su permanencia en el santoral digital del Vaticano, que aún lo menciona cada 14 de febrero. Esta fecha ha adquirido un significado especial en muchos países, donde se intercambian regalos, cartas y muestras de afecto entre parejas.

La tradición de la onomástica en la cultura cristiana

El origen de esta celebración se remonta a tradiciones cristianas que se instauraron hace siglos en España. La palabra «onomástica» se relaciona con el día en el que se conmemora el santo de una persona cuyo nombre coincide con el del santo del día. Esta práctica es común en el catolicismo, donde cada día del año está dedicado a recordar a aquellos cristianos ilustres que, a menudo, sufrieron por su fe.

Aunque la onomástica y el cumpleaños no son sinónimos, es habitual que las personas celebren ambos en la misma fecha, ya que antiguamente se solía poner a los recién nacidos el nombre del santo correspondiente. De este modo, la celebración del santo y el cumpleaños convergían en una misma festividad.

Así, cada año, el 14 de febrero no solo se erige como una fecha para los enamorados, sino también como un recordatorio de la rica tradición religiosa que subyace en la cultura cristiana, a pesar de las controversias que rodean a figuras como San Valentín.