El comercio local en Asturias: motor económico y social en riesgo

El comercio local en Asturias se erige como un pilar fundamental tanto en el ámbito económico como en el social, pero actualmente enfrenta desafíos que amenazan su continuidad. Durante un encuentro organizado en colaboración con ABANCA, se abordaron las problemáticas que afectan a este sector, destacando la necesidad de encontrar soluciones para garantizar su viabilidad y su impacto en la comunidad.

Los establecimientos de proximidad juegan un papel crucial en la cohesión social y la vertebración territorial, desde las zonas urbanas hasta los pueblos más pequeños. Estos comercios no solo sostienen empleo y fijan población, sino que también aportan seguridad y vitalidad a las calles asturianas. Según la directora general de Empresa y Comercio del Principado de Asturias, Arantxa González, “el comercio supone un gran motor económico, pero también social. Un barrio o un pueblo sin comercio pierden vida”.

Retos del comercio local y la digitalización

En un contexto marcado por la digitalización y la presión de grandes plataformas, el comercio local se encuentra ante el reto de adaptarse a unos hábitos de consumo en constante cambio. Durante el encuentro, González enfatizó que “cada vez que se cierra un establecimiento es un fracaso porque implica una pérdida social importante”. Para revitalizar el sector, instó a aprovechar el potencial del turismo, aunque con la condición de que no se transforme en una mera oferta de souvenirs, como ha ocurrido en otras ciudades.

El director de Zona Asturias y Cantabria de ABANCA, Ramón Ángel González, añadió que “el turismo ya no es solo nacional, también es internacional”, lo que abre nuevas oportunidades para el comercio asturiano, que cuenta con productos diferenciados. Propuso la idea de crear calles o zonas temáticas que agrupen comercios especializados, como embutidos o quesos, facilitando así la experiencia del visitante.

La sostenibilidad del comercio y el relevo generacional

La presidenta de la Unión de Comerciantes de Asturias, Sara Menéndez, subrayó que la relevancia del comercio local radica en su triple sostenibilidad: económica, social y medioambiental. “No hay nada más sostenible que salir a la calle con un carrito de la compra e ir comprando aquí y allí”, afirmó, a la vez que pidió que se entienda el comercio como un producto turístico. Menéndez también destacó la importancia de preservar la identidad local frente a la homogeneización comercial.

Otro de los temas abordados fue la falta de relevo generacional, un problema que se ha vuelto crítico para el comercio local. González mencionó que el Principado está implementando programas para encontrar soluciones, enfocándose no solo en crear nuevos negocios, sino en hacer crecer los existentes. Menéndez advirtió que la solución no pasa únicamente por el emprendimiento de jóvenes, sino que puede surgir de la continuación de negocios ya consolidados.

La digitalización se presenta como un camino necesario para el comercio, pero debe complementarse con la atención personalizada que ofrecen los establecimientos locales. “Es fundamental que exista un equilibrio entre la digitalización y el trato cercano”, afirmó González, quien también destacó la importancia de limitar la implantación comercial en zonas no habitacionales.

En este proceso de transformación, María Belén Servillera, gerente de Negocios de la Territorial Centro Oeste de ABANCA, señaló que las entidades financieras pueden ofrecer asesoramiento personalizado a los autónomos, adaptándose a las particularidades de cada sector. “Nuestros gestores de negocios presumen de hacer un ‘traje a medida’ para cada comercio”, enfatizó.

La adopción de nuevas tecnologías se convierte en una herramienta clave para mejorar la competitividad del pequeño comercio. Servillera explicó que, a través de soluciones como el TPV, los pequeños negocios pueden no solo cobrar, sino también gestionar su stock y realizar envíos. Esto les permite competir en un entorno cada vez más digitalizado, donde la cercanía y el conocimiento del cliente son valores añadidos fundamentales.

En resumen, el comercio local en Asturias está en un momento crítico que requiere la colaboración de todos los actores involucrados. Desde la administración pública hasta las entidades financieras y los propios comerciantes, es fundamental unir esfuerzos para garantizar la supervivencia y el fortalecimiento de un sector que es vital para la economía y la cohesión social de la región.