Ferrol impulsa la adquisición de un órgano inglés del siglo XIX

La Concatedral de San Julián de Ferrol está un paso más cerca de dotarse del órgano que merece, un instrumento histórico que data de 1843. La recientemente creada Asociación de Amigos del Órgano de San Julián lidera un ambicioso proyecto para adquirir un órgano inglés ya contratado en los Países Bajos, cuya compra asciende a 250 000 euros.

Para financiar esta adquisición, se ha puesto en marcha la campaña “Apadrina un tubo”, que busca involucrar a la ciudadanía en la recuperación del patrimonio musical de la ciudad. Carlos Fernández Bollo, organista y socio fundador de la asociación, señala que “la Concatedral nunca tuvo la suficiente suerte a la hora de tener unos instrumentos”, recordando que el último órgano, construido en 1944, ofreció resultados decepcionantes.

Un legado musical en peligro

La historia de la Concatedral es una crónica de infortunios en lo que respecta a sus instrumentos musicales. A pesar de los intentos de mejora en los años 70, el último órgano nunca logró ofrecer el sonido que se esperaba, lo que ha llevado a una necesidad urgente de cambio. “Se hacían órganos, como quien dice, con palos y piedras”, lamenta Fernández Bollo.

El papel del órgano en la liturgia es crucial. Según el organista, este instrumento es considerado por el magisterio de la Iglesia como “el instrumento para la liturgia”, cuyo objetivo es “acompañar al pueblo” y solemnizar la oración, convirtiéndose en una “función ministerial” que une a la asamblea en una sola voz. “Es fundamental, no se puede suplir de ninguna otra manera el papel del órgano y de la música en la liturgia”, sentencia.

Una joya del Romanticismo inglés

El órgano elegido es un instrumento de estética romántica inglesa, fabricado por Robson en 1843. Esta época fue testigo de grandes avances tecnológicos en Inglaterra, y el órgano fue construido por pioneros que aplicaron estos avances a la música. Gracias a su diseño, es un instrumento versátil, capaz de interpretar desde música barroca y clásica hasta piezas contemporáneas.

La campaña “Apadrina un tubo” invita a toda la ciudadanía a participar en esta adquisición. Los donativos, que ofrecen beneficios fiscales del 40%, se pueden realizar al hacerse socio de la asociación y programando transferencias. Aunque la entidad está en sus primeras etapas y trabaja en una página web, ya se puede encontrar información en la página de la diócesis y en distintos carteles informativos. “Todo el mundo está llamado a participar”, anima Fernández Bollo.

Para dar a conocer la historia y la importancia del proyecto, se celebrará una charla a cargo del propio Carlos Fernández Bollo en el Centro Cultural Torrente Ballester. El organista, quien ha sentido un “flechazo” por el instrumento desde niño, tuvo que formarse fuera de Ferrol debido a la falta de especialidad en el conservatorio local. Por ello, considera que este es el momento ideal para que instituciones como la Xunta de Galicia apuesten por recuperar la formación en esta área.

La creación de la especialidad de órgano en el conservatorio ferrolano permitiría “crear una cantera de organistas” que atendería a todo el norte de Galicia, devolviendo a la ciudad un pasado organístico que, a pesar de la mala fortuna, existió.