Los lácteos de cabra, una opción saludable y antiinflamatoria

Incluir lácteos de cabra, como la leche de cabra, en la dieta diaria se presenta como una opción «muy interesante» para la salud, gracias a su fácil digestión y propiedades antiinflamatorias. Esta afirmación proviene de la profesora Justa Poveda, del Área de Tecnología de los Alimentos en la Facultad de Ciencias y Tecnología Químicas de Ciudad Real, quien forma parte del grupo de investigación PROBIO-Q.

Según Poveda, el consumidor actual está cada vez más abierto a introducir productos nuevos en su alimentación, especialmente si pueden proporcionar beneficios para la salud. El consumo de lácteos de cabra contribuye a aumentar «la riqueza en bacterias beneficiosas que van a poblar la mucosa intestinal», lo que se traduce en mejoras gastrointestinales.

Beneficios digestivos y antiinflamatorios

La leche de cabra se distingue por ser más fácil de digerir que la leche de vaca. Las proteínas presentes en la leche de cabra forman un coágulo más blando y poroso en el estómago, lo cual facilita su acceso a las enzimas gástricas. Además, contiene ácidos de cadena corta y media que no requieren sales biliares para su digestión, permitiendo su absorción directa en el hígado, lo que produce energía inmediata sin aumentar los depósitos de grasa.

Estos ácidos también ayudan a movilizar el colesterol en los tejidos, ejerciendo así una «actividad anticolesterolémica» que reduce la acumulación de colesterol en el organismo. Poveda señala que, además, la leche de cabra podría considerarse una alternativa hipoalergénica para personas con alergias a la proteína de la leche de vaca, aunque aclara que no se puede concluir que todos los alérgicos puedan consumirla sin problemas.

La leche de cabra también actúa como un prebiótico, inhibiendo la adhesión de bacterias patógenas a la mucosa intestinal, lo que disminuye la inflamación y promueve un mejor estado de salud digestiva. Además, presenta un menor contenido de lactosa en comparación con la leche de vaca, lo que la hace apta para personas con intolerancia leve a la lactosa.

Riqueza nutricional y contribución económica

Entre los beneficios nutricionales de la leche de cabra, se destaca su mayor biodisponibilidad de minerales como el calcio, hierro, magnesio y fósforo, esenciales en la lucha contra la anemia ferropénica y la desmineralización ósea, especialmente en mujeres en edad de menopausia. También es rica en vitamina A y presenta un contenido elevado de vitaminas del grupo B, como la B1, B2 y B6.

El potencial de la leche de cabra se maximiza al transformarse en productos lácteos como yogur, kéfir o quesos, donde se liberan péptidos bioactivos que ofrecen funciones beneficiosas para la salud, incluyendo propiedades antihipertensivas y antioxidantes. Aunque su aceptación inicial pueda ser baja debido a su sabor intenso, los productos lácteos derivados suelen ser más bien recibidos por los consumidores.

Por último, Poveda destaca que el consumo de leche de cabra no solo beneficia la salud individual, sino que también contribuye a la economía nacional. España se posiciona como el segundo país productor de leche de cabra en Europa, después de Francia. Además, el ganado caprino juega un papel crucial en la limpieza de montes y la prevención de incendios, lo que refuerza la necesidad de aumentar el consumo de estos productos.