La carretera N-632, que conecta Gijón y Villaviciosa, ha sido identificada como la más peligrosa de España, según el último informe de la Asociación Española de la Carretera (AEA). Este estudio, que se basa en datos oficiales proporcionados por el Ministerio de Transporte, revela que el punto kilométrico 55 de esta vía acumula un índice de peligrosidad de 1 370, una cifra alarmante comparada con la media nacional de 8,2.
Durante el periodo de 2020 a 2024, este tramo fue escenario de 32 accidentes que resultaron en 43 heridos o fallecidos, lo que pone de manifiesto la grave situación de seguridad vial en esta carretera. En un recorrido de apenas 30 kilómetros, se han registrado once puntos con índices superiores a 108, lo que evidencia que el problema no es aislado.
El papel del estado de la carretera en los accidentes
El informe de la AEA señala que, a pesar de que el factor humano se ha considerado históricamente la principal causa de los accidentes de tráfico, el estado de las carreteras también juega un papel crucial en la seguridad vial. Las peligrosas curvas de Arroes, que han sido mencionadas en informes desde el año 2012, continúan sin ser corregidas por el ministerio, a pesar de los esfuerzos realizados.
Entre las medidas adoptadas se incluyen la pintura de líneas continuas para evitar adelantamientos y la reducción de la velocidad máxima permitida a 50 km/h. Sin embargo, los vecinos de la zona siguen reportando excesos de velocidad y demandan la instalación de radares y multas. Además, instan a mejorar la iluminación en el tramo, ya que la visibilidad es un factor clave para la seguridad de los conductores.
La situación sigue siendo preocupante, ya que la infraestructura vial en esta área no parece estar a la altura de las necesidades de seguridad de los usuarios. La N-632 entre Cudillero y la playa del Silencio también se ha identificado como otro foco de riesgo, lo que subraya la urgencia de una intervención más profunda y efectiva por parte de las autoridades.
Demandas de los afectados
Los residentes de la zona han expresado su frustración ante la falta de acción del ministerio. A pesar de las visitas de funcionarios, como la del propio Óscar Puente, que ha recogido las demandas de los vecinos, las soluciones implementadas hasta ahora son consideradas insuficientes. La comunidad local clama por una revisión integral de la carretera que contemple un trazado más seguro, aunque esto implicaría obras de gran envergadura.
En resumen, la N-632 se ha convertido en un símbolo de la precariedad de la seguridad vial en España, donde el estado de las carreteras y la necesidad de medidas efectivas son cada vez más urgentes. La implementación de acciones concretas podría marcar la diferencia en la reducción de accidentes y en la protección de la vida de los conductores y peatones que transitan por esta peligrosa vía.
