La cerveza no es la mejor opción para hidratarse en verano

La cerveza, una de las bebidas alcohólicas más apreciadas en España, con un consumo de 53 litros por persona en 2024, no es tan hidratante como muchos creen. Según el Informe Socioeconómico del Sector de la Cerveza en España, elaborado por Cerveceros de España en colaboración con el Ministerio de Agricultura, las ventas han disminuido un 0,2% este año, aunque esta caída es menos pronunciada que la del año anterior, que fue del 0,7%. Sin embargo, el consumo de cerveza suele aumentar durante los meses estivales.

A pesar de su popularidad, la cerveza no es una forma efectiva de hidratación en verano. La inmunonutricionista Isabel Merino, de la Unidad de Microbiota Vithas, advierte que «el alcohol es un diurético fuerte, lo que significa que su consumo deshidrata el organismo y las células». Esto se traduce en una pérdida excesiva de sales minerales, lo que puede llevar a problemas como bajadas de tensión y desmayos, especialmente en climas cálidos.

El efecto deshidratante del alcohol

Merino señala que el consumo de cerveza incrementa el riesgo de deshidratación, ya que «inhibe la hormona vasopresina, encargada de la retención de agua y solutos». A menudo, la cerveza puede ofrecer una falsa sensación de frescura, ya que «su estructura molecular se ve alterada por el frío, lo que hace que parezca menos alcohólica de lo que realmente es».

La deshidratación, que es la pérdida excesiva de agua y electrolitos, es más común en verano debido a las altas temperaturas, el aumento de sudoración y la exposición prolongada al sol. Los síntomas iniciales de deshidratación en adultos incluyen sed, boca seca y cansancio leve, mientras que en etapas más avanzadas pueden aparecer mareos, debilidad y confusión.

Consejos para disfrutar de la cerveza sin riesgo

De acuerdo con Merino, «por cada 250 ml de cerveza consumidos, el cuerpo puede perder hasta 1 litro de agua«, lo que aumenta notablemente el riesgo de deshidratación. En el caso de otras bebidas alcohólicas, «cuanto mayor es su graduación, mayor será también su efecto deshidratante», lo que implica que el vino y licores fuertes pueden ser aún más perjudiciales.

Para disfrutar de una cerveza en los días calurosos sin comprometer la salud, la especialista recomienda acompañar cada vaso de cerveza con al menos dos vasos de agua. Esta práctica ayuda a compensar la pérdida de líquidos y evita una deshidratación severa, un riesgo especialmente elevado en personas mayores o durante exposiciones prolongadas al sol.