El pequeño municipio de Parauta, ubicado en la provincia de Málaga, se presenta como un destino ideal para aquellas familias que buscan una escapada distinta en el interior andaluz. Este encantador pueblo, que a menudo pasa desapercibido entre los famosos pueblos blancos de Andalucía, destaca por su atmósfera tranquila y su entorno natural, convirtiéndose en un lugar perfecto para disfrutar con los más pequeños.
Un rincón de historia y belleza
Parauta forma parte de la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España, un reconocimiento que resalta su belleza y autenticidad. Con un origen que se remonta a la época visigoda, el pueblo ha conservado su casco urbano de trazado morisco, donde las casas encaladas y las calles estrechas ofrecen una imagen pintoresca. La influencia del periodo musulmán se puede percibir en la arquitectura y en la historia de su antigua fortaleza, Hisns Auhta.
El atractivo de Parauta no radica en un gran monumento, sino en su coherencia como lugar. El entorno montañoso y las cinco fuentes urbanas, junto con unos quince manantiales, son testigos del ingenio de sus primeros pobladores, quienes buscaban agua para sobrevivir. Desde miradores como el de la fuente de la Alquería, los visitantes pueden disfrutar de vistas panorámicas de las sierras de Jarastepar y Orteganal, así como de los Riscos y de la Cancha de Almola.
Un Bosque Encantado para los más pequeños
Lo que realmente distingue a Parauta es su singular Bosque Encantado, un espacio que encanta a los niños y que se ha convertido en un atractivo turístico único. Este bosque, que rodea el pueblo, invita a los más pequeños a un recorrido al aire libre donde pueden descubrir figuras de duendes, hadas y magos, talladas en troncos de castaños y encinas por el escultor local Diego Guerrero.
La ruta de senderismo por el Bosque Encantado es sencilla y accesible, perfecta para familias que buscan una actividad lúdica y divertida. A diferencia de otras escapadas rurales que pueden resultar aburridas para los niños, Parauta ofrece un componente lúdico que transforma la experiencia en una aventura familiar llena de curiosidad y descubrimientos.
Este enfoque innovador permite a los visitantes disfrutar de la naturaleza mientras participan en la observación y el juego. Parauta no ha necesitado convertirse en un parque temático para atraer a un público infantil; simplemente ha sabido aprovechar su entorno y ofrecer una experiencia diferente que merece ser reconocida.
En resumen, Parauta combina el encanto de un pueblo blanco en la sierra andaluza con un plan pensado para las familias. Su serenidad y la ausencia de masificación, en comparación con otros destinos más conocidos como Setenil o Grazalema, lo convierten en un lugar especial para aquellos que buscan disfrutar de la belleza natural y cultural de Andalucía.
