Aumentan a 13 los afectados por brote de salmonela en Gran Canaria

Un brote de salmonela ha sido confirmado en Gran Canaria, afectando a trece pacientes del complejo hospitalario Insular Materno-Infantil y del hospital Juan Carlos I, ambos ubicados en la capital grancanaria. Hasta ahora, se ha establecido que nueve de los infectados contrajeron la bacteria en el Insular y el Materno, mientras que los otros cuatro se contagiaron en el hospital polivalente anexo al Juan Carlos I.

Según la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, los pacientes presentan cuadros clínicos gastrointestinales que evolucionan favorablemente, con tres de ellos ya dados de alta. La situación ha llevado a las autoridades sanitarias a investigar el origen del brote, que se sospecha podría estar relacionado con una persona o un alimento de la cocina del hospital Insular, que también abastece al Materno y al Juan Carlos I.

Investigación en curso y medidas de prevención

Los primeros síntomas compatibles con la infección se identificaron el 16 de agosto de 2023 y fueron confirmados el 18 de agosto. Desde entonces, tanto la Dirección Gerencia del complejo hospitalario como la Dirección General de Salud Pública han activado los protocolos establecidos, analizando muestras de alimentos y de los pacientes afectados.

Mientras se esperan los resultados de los estudios microbiológicos, Salud Pública continúa investigando las posibles fuentes de infección. Se han implementado medidas en la cocina del hospital Insular, que incluyen la inmovilización de alimentos sospechosos y la comunicación al personal sobre la existencia del brote, instándolos a extremar las precauciones.

Riesgos asociados y recomendaciones de higiene

Las altas temperaturas del verano y la falta de higiene en las cocinas, junto con la manipulación inadecuada de alimentos, aumentan el riesgo de proliferación de bacterias que causan toxiinfecciones. Particularmente, los grupos más vulnerables incluyen a personas mayores, niños, mujeres embarazadas y personas inmunodeprimidas, que requieren una vigilancia especial para evitar estos riesgos.

Para prevenir la contaminación de alimentos, es esencial seguir directrices de higiene como el lavado frecuente de manos, la protección de heridas y la limpieza de utensilios. Durante la cocción, es crucial aplicar suficiente calor para eliminar posibles gérmenes, especialmente en carnes de ave y picadas.

El anisakis, un parásito presente en el pescado, también representa un riesgo. Para evitarlo, se recomienda congelar el pescado a -20 grados durante al menos 24 horas si se va a consumir crudo, o cocinarlo a más de 60 grados. Además, los alimentos cocinados que no se consuman inmediatamente deben ser refrigerados o congelados cuanto antes.

Es fundamental mantener la refrigeración de alimentos como carnes, embutidos, lácteos y ensaladas, y al calentar alimentos previamente cocinados, se debe asegurar que alcancen al menos 65 grados en el centro antes de consumirlos.

Finalmente, los alimentos que contienen huevo requieren especial atención, ya que son responsables de numerosos casos de salmonela cada año. Se deben evitar los huevos con cáscaras sucias o dañadas y almacenarlos en el frigorífico, además de manipularlos con cuidado para prevenir la contaminación cruzada.

La situación en Gran Canaria resalta la importancia de seguir estrictas medidas de higiene alimentaria, especialmente en entornos hospitalarios, donde la salud de los pacientes es prioritaria.