Avance en el tratamiento del cáncer de mama triple negativo

Un equipo de científicos de la unidad de Angiogénesis del Centro de Investigación de La Rioja (CIBIR) ha validado una nueva estrategia terapéutica que promete reducir de forma significativa el crecimiento tumoral en un modelo animal de cáncer de mama triple negativo, uno de los subtipos más agresivos y difíciles de tratar de esta enfermedad. Este avance ha sido posible gracias a una investigación liderada por el grupo PROLIGAR de la Universidad CEU San Pablo, en colaboración con expertos de la Universidad de Colonia (Alemania) y del propio CIBIR.

En el estudio, que ha sido publicado en la revista científica internacional ACS Pharmacology & Translational Science, se presentan resultados preclínicos de un nuevo compuesto denominado IOR-160. Este compuesto ha sido diseñado específicamente para bloquear las enzimas Caseína Quinasa 2 (CK2) e Histona Deacetilasa (HDAC), ambas implicadas en el desarrollo de diversos tipos de cáncer.

Resultados significativos y mecanismo de acción

Los hallazgos del estudio indican que el IOR-160 consigue reducir de manera notable tanto el volumen como la carga tumoral, sin generar efectos tóxicos en los modelos animales utilizados. Asimismo, los investigadores han logrado validar el mecanismo de acción del compuesto, que inhibe la actividad de las enzimas CK2 y HDACs, cruciales en la progresión del cáncer.

Además, se ha descrito con detalle la estructura tridimensional del complejo que forma el IOR-160 con la CK2, lo que proporciona información valiosa para el desarrollo futuro de este fármaco. Esta caracterización es un paso decisivo hacia la posible aplicación clínica de la terapia.

Un candidato prometedor para el futuro

El favorable perfil de eficacia y seguridad del IOR-160 en modelos animales lo sitúa como un candidato prometedor para futuros estudios preclínicos y clínicos. Las investigadoras Irene Ortín, Beatriz de Pascual-Teresa y Ana Ramos, del grupo PROLIGAR de la USP-CEU, han sido las principales responsables de este avance, junto a sus colegas del CIBIR, Alfredo Martínez y Laura Ochoa, así como los investigadores Christian Werner, Dirk Lindenblatt y Karsten Niefind de la Universidad de Colonia.

Este estudio representa un paso importante hacia el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas para combatir el cáncer de mama triple negativo, una enfermedad que afecta a un número significativo de mujeres y que representa un gran desafío para la medicina moderna.