El cometa 3I/Atlas ofrece una oportunidad única para la ciencia

El cometa interestelar 3I/Atlas, descubierto recientemente, ha suscitado un gran interés en la comunidad científica por su comportamiento inusual y su origen fuera del sistema solar. Mientras que algunos expertos, como el astrofísico de Harvard Avi Loeb, sugieren que podría tratarse de una nave extraterrestre, otros, como el astrónomo del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Javier Licandro, afirman que es un objeto natural que se comporta como un cometa.

Licandro, basándose en datos recopilados tanto en la Tierra como en el espacio, sostiene que el 3I/Atlas no se formó alrededor del Sol, sino en torno a otra estrella. Esta característica es fundamental, ya que confirma que otros sistemas estelares también generan objetos cometarios. Según el experto, el paso del cometa cerca de la Tierra y del Sol representa una oportunidad «única» para la ciencia, ya que permitirá obtener información valiosa sobre la formación de planetas y la composición de cometas.

Un viaje singular a través del espacio

Los cometas se forman durante la creación de los planetas, en regiones frías alejadas de las estrellas. Licandro explica que están compuestos principalmente de hielo y que muchos de ellos terminan integrándose en los planetas que orbitan alrededor de su estrella madre. Sin embargo, algunos logran «escaparse» y vagar entre las estrellas, como es el caso del 3I/Atlas. Este cometa es el tercero que la humanidad puede observar y seguir, y el segundo de su tipo, tras el Oumuamua y el primer cometa interestelar, el 2I/Borisov.

El 3I/Atlas, que viaja a una velocidad de aproximadamente 68 kilómetros por segundo y tiene un núcleo de entre 10 y 30 kilómetros, alcanzó su punto más cercano a la Tierra el pasado jueves. A pesar de la atención que ha generado, Licandro aclara que su observación no se puede comparar con la de otros cometas más brillantes y espectaculares que son visibles a simple vista. La comunidad científica podrá estudiar este cometa hasta febrero de 2024, momento en el cual se alejará del sistema solar y no regresará.

Composición y potencial de descubrimiento

El 3I/Atlas no solo es interesante por su origen, sino también por su composición. Se ha observado que contiene un alto nivel de dióxido de carbono, similar a algunos objetos transneptunianos del sistema solar. Este aspecto es crucial, ya que el dióxido de carbono se pierde rápidamente en el sistema solar al acercarse al Sol. Licandro destaca la importancia de estudiar cómo se comporta un objeto con una alta concentración de este gas al interactuar con la proximidad solar.

El cometa fue detectado por la red Atlas (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System) en Chile a principios de julio de 2023. Desde entonces, el telescopio Atlas Teide, instalado en Tenerife en enero, ha estado funcionando a pleno rendimiento, descubriendo asteroides, supernovas y otros fenómenos astronómicos. Licandro concluye que la observación del 3I/Atlas representa una valiosa oportunidad para el avance del conocimiento sobre el universo y sus múltiples misterios.