El Gobierno propone reducir las ratios en aulas con alumnado vulnerable

El Gobierno de España ha presentado este martes un anteproyecto de ley que busca reducir las ratios de alumnos por clase en aulas que acogen a estudiantes desfavorecidos. Esta propuesta, elaborada por el Ministerio de Educación, establece tres líneas prioritarias de actuación: disminuir el número máximo de estudiantes en aulas con alumnado con necesidades educativas especiales, bajar las ratios en centros situados en “zonas de especial complejidad social” y aplicar cambios de manera general en 5º y 6º de Primaria y 1º y 2º de la ESO.

Esta iniciativa, que llega cinco años después de que el gobierno decidiera no implementar una medida similar al aprobar la Lomloe, responde a una de las principales demandas de los sindicatos, en particular de CCOO, que han abogado por centrar esfuerzos en el alumnado vulnerable. Actualmente, las escuelas públicas acogen a tres de cada cuatro estudiantes que requieren apoyo educativo, lo que subraya la importancia de esta medida en la educación pública frente a la concertada.

Teresa Esperabé, secretaria general de Educación de CCOO, ha valorado positivamente la propuesta, aunque exige que se generalice a todo el alumnado con necesidades de apoyo y se concrete más. El anteproyecto, tal como ha sido compartido por el Ministerio, establece que la rebaja de ratios se aplicará únicamente al alumnado con necesidades educativas especiales, excluyendo a aquellos con altas capacidades, dificultades de aprendizaje o en situación de vulnerabilidad social.

Según un informe de CCOO, en el sistema educativo hay más de un millón de estudiantes con alguna necesidad de apoyo, pero solo 250.000 se encuadran en la categoría de necesidades especiales que el Gobierno considera. Esto significa que, aproximadamente, tres de cada cuatro estudiantes que requieren atención quedarán fuera de esta propuesta.

Los sindicatos han insistido en la necesidad de que el Gobierno aclare cuántos alumnos se contabilizarán a la hora de establecer las nuevas ratios. Actualmente, se propone que los estudiantes con necesidades educativas especiales cuenten como dos en el cálculo de la ratio. Por ejemplo, en un aula con una capacidad máxima de 25 alumnos, si hay un estudiante con necesidades educativas especiales, la cifra se reduciría a 24.

En cuanto a las ratios máximas, estas varían entre 8 y 25 alumnos por clase en Educación Infantil, 25 en Primaria, 30 en Secundaria y 35 en Bachillerato, aunque muchas comunidades han ajustado estas cifras debido a la caída de la natalidad. Además, existen diferencias significativas entre comunidades y dentro de centros de la misma comunidad, dependiendo de si son urbanos o rurales.

La relación entre las ratios escolares y la calidad del sistema educativo está avalada por numerosas investigaciones. En su propuesta, el Gobierno sostiene que la reducción del número de alumnos por aula puede mejorar la educación. Para ello, se considera la inclusión del alumnado con necesidades educativas especiales en aulas de centros ordinarios como criterio para reducir el número máximo de estudiantes establecido por la normativa básica.

De acuerdo con el Ministerio, la aplicación del principio de equidad en la intervención de ratios puede tener un impacto positivo al dirigirse a estudiantes con dificultades o condiciones desfavorecidas. Esto facilitaría una atención más personalizada, reduciría las tasas de abandono educativo y fomentaría el éxito escolar, teniendo en cuenta indicadores como la promoción, titulación y abandono escolar, así como datos de vulnerabilidad socioeconómica.

La medida afectará a Primaria, la ESO y la Formación Profesional Básica y Media, aunque aún queda por determinar el número de centros que se beneficiarán y el profesorado necesario. En particular, los cursos de transición entre Primaria y Secundaria, los que presentan más dificultades para el alumnado, serán objeto de atención especial.

La propuesta del Gobierno se presenta como un paso importante hacia la mejora de la educación inclusiva en España, aunque su efectividad dependerá de la concreción de los detalles y de la implementación adecuada de las medidas propuestas.