Melilla lidera con un 62,5% de plazas docentes desiertas en FP y Secundaria

Melilla ha registrado un alarmante 62,5% de plazas docentes desiertas para Secundaria y Formación Profesional tras las oposiciones de este año. Esta cifra, que asciende a 35 vacantes sin cubrir de un total de 56, ha sido denunciada por el sindicato CSIF, que subraya que es la más alta a nivel nacional, muy por encima del 23,8% registrado de media en el país.

La situación es especialmente preocupante si se considera que, en junio, la Dirección Provincial de Educación había informado de un proceso de oposiciones que había transcurrido con normalidad y alta participación. Sin embargo, los resultados finales ponen de manifiesto una crisis estructural en el sistema educativo de la ciudad, incapaz de atraer y retener a suficientes profesionales docentes.

Vacantes a nivel nacional y dificultades locales

A nivel nacional, han quedado vacías 3 818 de las 15 947 plazas convocadas, con una notable carencia en especialidades técnicas como Matemáticas, Física, Química, Tecnología e Informática. En el ámbito de la Formación Profesional, también se han dejado muchas vacantes sin cubrir en ramas como Automoción y Ciencias de la Salud. Sin embargo, la tasa de deserción en Melilla es la más alta del país.

El presidente nacional del sector de Educación de CSIF, Mario Gutiérrez, ha señalado que el problema no se debe solo a la falta de interés de los aspirantes. Según él, el sistema está “envejecido y sin capacidad de atracción” para las nuevas generaciones. “Una cuarta parte de las plazas a nivel estatal han quedado vacías, lo cual ya es grave. Pero si a eso sumamos una tasa de interinidad por encima del 30 %, estamos ante un problema de calado para el sistema educativo español”, ha afirmado.

Gutiérrez ha criticado la habitual dependencia de «listas extraordinarias» para cubrir vacantes de forma provisional, señalando que esto no debería ser la norma. “No se puede planificar una educación de calidad basada en la precariedad”, ha dicho. Así, se prevé que los interinos sostengan el sistema a partir de septiembre, aunque muchos carecen de estabilidad y deben incorporarse de manera apresurada a centros sin relación previa.

Factores que agravan la crisis educativa en Melilla

La situación en Melilla se complica por varios factores, como la lejanía geográfica, el coste de vida, la dificultad para encontrar alojamiento y la falta de incentivos económicos o laborales. Estas condiciones, junto con la ausencia de una estrategia estatal para hacer atractiva la docencia en zonas de difícil cobertura, explican el alto número de plazas docentes que quedan sin cubrir cada año.

CSIF también ha reprochado al Gobierno que aún no haya implementado el prometido Estatuto del Docente, que según Gutiérrez modernizaría el acceso a la función pública, mejoraría las condiciones laborales previas a los recortes de 2010 y reconocería adecuadamente el nivel formativo del profesorado. “Mientras no se resuelvan estos asuntos estructurales, el sistema seguirá dependiendo de parches y voluntarismo”, advierte.

En contraste, comunidades como Cantabria o Ceuta han logrado cubrir el 100 % de sus plazas ofertadas, lo que demuestra que el problema no es uniforme y que con medidas adecuadas se puede revertir la tendencia. Con el inicio del curso escolar 2025/2026 a la vista, Melilla enfrenta el desafío de garantizar la presencia de profesorado en todas las aulas, lo que obligará a tomar decisiones de urgencia en las próximas semanas. Para CSIF, la solución radica en una reforma profunda y consensuada del sistema educativo.