Robert Endres plantea que la vida en la Tierra pudo ser sembrada por extraterrestres

El biólogo teórico Robert G. Endres, del Imperial College London, ha reabierto el debate sobre el origen de la vida en la Tierra al proponer que esta pudo haber sido sembrada deliberadamente por una civilización extraterrestre, en lugar de surgir exclusivamente a través de la abiogénesis. En su trabajo publicado en arXiv, titulado La inverosímil probabilidad de existencia: origen de la vida, terraformación e IA, Endres utiliza modelos matemáticos basados en teoría de la información y complejidad algorítmica para argumentar que la aparición de sistemas biológicos estables sería difícil sin algún tipo de atajo.

La hipótesis de la panspermia dirigida, que también fue planteada por Francis Crick, sugiere que una civilización avanzada podría haber dispersado vida en planetas habitables. Esta teoría contrasta con las investigaciones actuales que se centran en la abiogénesis, que considera que las moléculas orgánicas llegaron a la Tierra a través de meteoritos y cometas, aunque sin descartar escenarios alternativos. La Tierra, formada hace aproximadamente 4 500 millones de años, tuvo un inicio tumultuoso, caracterizado por magma, impactos y océanos recién formados, hasta que emergieron sistemas capaces de replicarse y evolucionar.

El enigma del origen de la vida

Endres señala que algunos escenarios sobre el origen de la vida no parecen encajar con el reloj geológico. Existen evidencias de vida microbiana temprana, como estructuras y microfósiles que se sitúan en torno a 3 770 millones de años, asociados a ambientes de ventilas hidrotermales, pero el registro de señales «posiblemente biogénicas» se remonta aún más atrás. Un estudio describe grafito atrapado en un zircon de 4,1 miles de millones de años con una firma isotópica que podría corresponder a procesos biológicos, lo que añade complejidad a la discusión sobre el origen de la vida en nuestro planeta.

Endres propone que, si ciertos pasos químicos clave son frágiles y se degradan rápidamente, el sistema necesitaría «encadenar» aciertos a una velocidad que, según sus estimaciones, sería difícil de mantener sin algún tipo de intervención externa. Esto podría implicar una transición catalítica especialmente eficiente o condiciones extraordinariamente favorables.

La panspermia dirigida como alternativa

La panspermia dirigida, aunque controvertida, es una alternativa que Endres considera viable. Este concepto fue introducido por Francis Crick y el químico Leslie Orgel en 1973, donde se planteaba que una civilización avanzada podría haber dispersado vida o «paquetes» biológicos hacia planetas habitables. Endres reconoce que esta idea choca con la navaja de Occam, que sugiere que la explicación más sencilla suele ser la correcta, pero defiende que la panspermia dirigida no debe ser descartada como una opción especulativa.

A pesar de que la comunidad científica que investiga la abiogénesis no espera que una civilización extraterrestre resuelva el misterio del origen de la vida, sí trabaja en reconstruir escalones plausibles entre la química prebiótica y los sistemas replicadores. Un ejemplo de esto es el marco del mundo de ARN, que pudo haber actuado como almacenamiento de información y catalizador antes de que el ADN y las proteínas dominaran la biología.

La investigación sobre cómo las moléculas orgánicas pueden sobrevivir, concentrarse y organizarse en entornos planetarios es crucial para entender si la vida provino de fuera. La panspermia dirigida, al añadir elementos de intención y tecnología, plantea preguntas intrigantes sobre la posibilidad de que la vida no sea un fenómeno exclusivo de la Tierra.

Endres también menciona la posibilidad de que herramientas computacionales, incluida la inteligencia artificial, puedan ayudar a retroceder desde la vida actual hacia las condiciones iniciales que pudieron dar lugar a la vida. Sin embargo, reconoce las dificultades inherentes a esta tarea, ya que la biología temprana no dejó un manual, y muchas de las huellas químicas se han reciclado debido a la tectónica y metamorfosis del planeta.