Sonia Contera, catedrática de Física en la Universidad de Oxford, aborda en su obra los límites de la ciencia contemporánea y el papel de la inteligencia artificial (IA) en la resolución de enigmas fundamentales. En su próximo evento en el Club FARO DE VIGO, previsto para el 25 de octubre de 2023, presentará su libro titulado «Seis problemas que la ciencia no puede resolver». Este texto se centra en cuestiones como la mecánica cuántica, la teoría del todo, el origen de la vida, el envejecimiento, la IA verdaderamente inteligente y la conciencia.
Contera, originaria de Madrid y con más de 23 años de experiencia en la enseñanza e investigación en Oxford, cuestiona el marco científico actual, argumentando que el enfoque racional y utilitario que predomina no ofrece respuestas a interrogantes profundos. Según ella, hay aspectos de la existencia que escapan al control de la razón, lo que subraya la necesidad de una perspectiva interdisciplinaria que integre la física, la filosofía, el arte y la teología.
Los límites de la inteligencia artificial
La autora destaca que la IA actual, lejos de ser verdaderamente inteligente, se limita a realizar cálculos y correlaciones. «No tiene capacidad de dominar nada», afirma Contera, quien advierte que los modelos apocalípticos sobre la IA pueden estar motivados por agendas personales. La investigadora señala que, aunque se busca una Inteligencia Artificial General (IAG), el progreso real no está garantizado, y los sistemas actuales, como ChatGPT, demuestran limitaciones evidentes como las «alucinaciones» en sus respuestas.
Respecto a la posibilidad de que la IA pueda algún día ser verdaderamente inteligente, Contera plantea que la clave podría residir en la intersección de la física clásica y cuántica. La mecánica cuántica, señala, podría jugar un papel fundamental en entender la conciencia humana, al estar relacionada con procesos biológicos que generan orden a partir del desorden.
Desafíos en la investigación científica
La física biológica es el enfoque principal de su investigación, y Contera observa que la ciencia aún no ha logrado explicar fenómenos básicos, como el funcionamiento de un simple gusano C. elegans, que posee solo 302 neuronas. Este vacío en el conocimiento pone de manifiesto los retos que enfrenta la biología y la física en su búsqueda por comprender la vida.
En cuanto a herramientas como AlphaFold, que predice la estructura de las proteínas, Contera reconoce su utilidad en la identificación de patrones, pero también subraya sus limitaciones al ofrecer estructuras estáticas, mientras que la biología es intrínsecamente dinámica. La investigadora apunta que la ciencia debe seguir evolucionando para abordar los problemas sin resolver de la naturaleza.
Finalmente, respecto a la búsqueda del gravitón, que se considera clave para unificar la física cuántica y la relatividad, Contera expresa su escepticismo: «Personalmente, creo que no encontraremos esa partícula. Es probable que ese desencaje entre lo cuántico y la relatividad sea, precisamente, la clave del surgimiento de la vida».
