Calella se opone a empadronar a 200 obreros del Camp Nou

El municipio de Calella, situado a unos 50 kilómetros al norte de Barcelona, se encuentra en el centro de una controversia por la negativa del Ayuntamiento a empadronar a aproximadamente 200 trabajadores extracomunitarios que participan en la reforma del Camp Nou. La empresa Limak, contratada por el FC Barcelona para llevar a cabo las obras, ha solicitado esta inscripción para que dichos empleados puedan tener acceso al sistema público de salud.

Los trabajadores, en su mayoría provenientes de países como Armenia, Georgia y Kosovo, llegan diariamente a Calella en autocares de la empresa, donde se alojan en hoteles turísticos que suelen estar vacíos durante los meses de invierno. Sin embargo, la presencia de estos obreros ha generado tensiones en la localidad, inicialmente por problemas de incivismo y seguridad, que ya han sido superados, y ahora por el rechazo del Ayuntamiento a su empadronamiento.

Resistencia del Ayuntamiento

El alcalde de Calella, Marc Buch, ha expresado sus preocupaciones sobre la situación. “Estas personas tienen un contrato de trabajo temporal, no dejamos que se empadronen porque no toca por ley. Además, nos preocupa el futuro. ¿Qué pasará con ellos cuando acabe el contrato? Tendrán que irse”, argumenta Buch, quien ha mantenido conversaciones con el FC Barcelona, pero no directamente con Limak.

La empresa turca defiende que el seguro médico de los trabajadores cubre sus necesidades de salud, pero considera que sería beneficioso empadronarlos, al menos de manera temporal, para que puedan acceder al sistema público sanitario en caso de necesidad fuera del horario laboral. Limak asegura que todos los visados de sus empleados están vigentes hasta 2026, coincidiendo con la fecha de finalización del proyecto.

Incidentes y seguridad

El trasfondo de esta disputa administrativa incluye preocupaciones sobre la delincuencia y el incivismo atribuidos a algunos de los trabajadores. Desde marzo de 2024, la policía local ha registrado un total de 25 incidentes relacionados con estos obreros, que abarcan desde peleas y alteraciones del orden público hasta robos y comportamientos inapropiados en zonas de ocio nocturno. A pesar de esto, las autoridades han notado una disminución de los problemas tras informar al FC Barcelona y a la Generalitat.

La empresa Limak ha reconocido los incidentes ocurridos, argumentando que son el resultado de la convivencia de trabajadores de diversas culturas. Según la compañía, tras la designación de un responsable para garantizar un ambiente positivo, no se han reportado nuevos problemas significativos. Además, Limak destaca que la presencia de estos 700 trabajadores en Calella tiene un impacto positivo en la economía local, ya que ocupan hoteles que de otro modo estarían cerrados.

A medida que avanza la reforma del Camp Nou, la situación entre el Ayuntamiento de Calella y la empresa Limak seguirá siendo un tema de debate, especialmente en relación con la integración de estos trabajadores en la comunidad local y la gestión de los recursos públicos. La necesidad de un equilibrio entre el crecimiento económico y la seguridad de la población se convierte, así, en un desafío para las autoridades locales.