El presidente del Club Atlético Independiente, Néstor Grindetti, ha viajado a Paraguay para abordar los incidentes de violencia que llevaron a la cancelación del partido contra la Universidad de Chile, correspondiente a los octavos de final de la Copa Sudamericana. Este viaje se realiza con el objetivo de «terminar de resolver las implicancias a nivel deportivo», según un comunicado emitido por el club.
El club condenó «enérgicamente» los «gravísimos hechos de violencia» ocurridos durante el encuentro, que se disputó el pasado 15 de marzo de 2024. La situación se volvió tensa hacia el final de la primera mitad, cuando el marcador estaba igualado a uno y el global favorecía a los chilenos por 2-1. Desde una de las tribunas más altas del estadio, aficionados visitantes comenzaron a lanzar butacas y fragmentos de la grada hacia la parte baja, donde se encontraban hinchas locales.
Desarrollo de los incidentes
Los aficionados de Independiente intentaron acercarse al sector de la hinchada chilena, lo que obligó a las autoridades a reforzar la seguridad con personal de infantería policial y a evacuar a los hinchas visitantes. A pesar de los esfuerzos, un grupo de hinchas locales logró acceder a la tribuna donde quedaba un reducido número de aficionados chilenos, quienes fueron violentamente atacados. Según fuentes oficiales, el saldo final de los incidentes fue de 22 heridos, dos de ellos en estado grave, y 111 detenidos, en su mayoría, pertenecientes a la afición visitante.
Independiente también denunció que «los incidentes se iniciaron en el sector visitante desde la previa del partido», cuando aficionados de la Universidad de Chile habrían atacado el sistema de cámaras de seguridad y destruido instalaciones sanitarias. El club reconoció «agresiones inaceptables por parte de grupos locales» y enfatizó que todos los protocolos de seguridad fueron activados en coordinación con las autoridades pertinentes.
En su comunicado, el club aseguró que está colaborando con la investigación y aportando toda la evidencia disponible. Además, se comprometió a «trabajar incansablemente para que cada responsable individual sea identificado y sancionado», así como a reclamar «a los responsables y terceros los daños materiales ocasionados» en sus instalaciones.
Reacciones y declaraciones
Las declaraciones de Néstor Grindetti a medios locales han sido contundentes, afirmando que el club «no ha tenido nada que ver» con los incidentes, y señalando que fue la afición chilena la que inició los disturbios. En una entrevista con el canal TyC Sports, el presidente del club afirmó que «corresponde una sanción al club chileno y una liberación de la responsabilidad a Independiente».
El viaje de Grindetti a Paraguay es un paso crucial para abordar la situación ante la CONMEBOL, buscando así aclarar las responsabilidades y asegurar que se tomen las medidas necesarias tras estos incidentes que manchan la reputación del fútbol sudamericano.
