Los gobiernos de la Unión Europea han decidido, en una reunión celebrada el pasado viernes, implementar una nueva tasa de 3 euros a los paquetes de comercio online que lleguen a territorio comunitario con un valor inferior a 150 euros. Esta medida entrará en vigor el próximo 1 de julio y responde a un notable aumento en el volumen de envíos de bajo coste, principalmente de empresas chinas como Shein y Temu.
El comisario de economía, Valdis Dombrovskis, subrayó que esta acción es crucial para ofrecer igualdad de condiciones a las empresas europeas, que deben enfrentar controles más estrictos y costos de producción más elevados. Según datos de la Comisión Europea, el número de paquetes de bajo coste ha aumentado significativamente, triplicándose en los últimos tres años. En 2024, se prevé que más de 4.600 millones de estos paquetes lleguen a la UE, siendo un 91% de origen chino.
La situación ha llevado a Bruselas a sospechar que muchos de los valores declarados son inferiores a los reales, lo que permite a los importadores evitar el pago de tasas. Desde 1983, la UE había establecido una excepción a los aranceles para productos cuyo valor no superara los 150 euros, pero este umbral ha demostrado ser obsoleto en un contexto donde las compras online están en constante crecimiento. Según Eurostat, en 2025, el 77% de los usuarios de internet realizaron alguna compra online en el año anterior.
Una solución temporal con impacto a largo plazo
Ante la necesidad de actualizar esta normativa, el pasado noviembre, los ministros europeos acordaron eliminar la mencionada exención, lo que permitiría aplicar tarifas aduaneras habituales a estos productos. Sin embargo, hasta que esa reforma entre en vigor, la UE ha acordado esta tasa de 3 euros como una solución temporal para mitigar el problema de la avalancha de envíos.
La presión sobre las autoridades aduaneras ha aumentado considerablemente, dificultando el control de la calidad de los productos que ingresan al mercado europeo. Esto también ha permitido la entrada de falsificaciones y artículos que no cumplen con los estándares comunitarios, generando una competencia desleal para los vendedores europeos. Esta «tasa de manipulación» tiene como objetivo compensar los costos adicionales que enfrentan las autoridades debido al incremento de envíos.
Adicionalmente, el impacto medioambiental del aumento de consumo de productos de bajo coste es otra preocupación para la UE. La exención arancelaria ha incentivado a las empresas a realizar envíos individuales, lo que contribuye a un aumento en la huella de carbono. En febrero de 2024, el Ejecutivo comunitario presentó una propuesta para imponer una tasa específica a las mercancías importadas directamente por los consumidores, aunque esta todavía no ha sido formalmente acordada.
Con la implementación de esta nueva tasa, la Unión Europea busca equilibrar el mercado y asegurar que las empresas europeas puedan competir en condiciones justas, mientras se abordan las preocupaciones medioambientales y de calidad relacionadas con el comercio online.
