Pamplona celebra dos años del cambio político tras la moción de censura

El 28 de diciembre de 2021 marcó un hito en la política local de Pamplona con la aprobación de una moción de censura que destituyó a Koldo Martínez, del partido UPN, y llevó a la Alcaldía a Joseba Asiron de EH Bildu, gracias a un inédito acuerdo entre los socialistas del PSN y la izquierda abertzale. Este cambio de liderazgo se produjo solo seis meses después de las elecciones, rompiendo una tradición de gobiernos municipales dominados por UPN desde 2015.

Desde entonces, la nueva coalición ha impulsado un cambio significativo en la dinámica política de la ciudad, destacando la necesidad de abandonar los viejos lazos con el terrorismo y avanzar hacia una gestión más inclusiva y constructiva. La reacción de la ciudadanía ha sido positiva, al ver cómo los proyectos que anteriormente quedaban estancados, como la reurbanización del paseo de Sarasate, han tomado impulso.

Logros y desafíos en la gestión municipal

En los dos años transcurridos desde la moción, la nueva administración ha aprobado dos presupuestos que son considerados los más altos en la historia de Pamplona, con una inversión prevista de 293,7 millones de euros para 2026. De esta cantidad, el 37% se destina a gasto social y 24,5% a mejoras en la ciudad.

Entre los proyectos destacados se encuentran el museo de la pelota y la reurbanización de San Jorge, respaldados por una financiación garantizada. Además, se han asignado 35 millones de euros para nuevas inversiones, siendo la más relevante la reforma del paseo de Sarasate, cuya inversión asciende a 12,2 millones de euros.

La oposición y el futuro político

La oposición ha manifestado su descontento, especialmente Cristina Ibarrola, quien ha calificado la moción de censura como ilegítima y ha intensificado su discurso, acercándose a las posiciones de la derecha. Su partido, UPN, enfrenta incertidumbres sobre su futuro electoral, ya que el riesgo de que un candidato de EH Bildu obtenga la mayoría se presenta como una posibilidad real, dado que en las últimas elecciones se quedó a menos de 3 000 votos de la victoria.

En este contexto, se vislumbran varios escenarios para el futuro político de Pamplona. Por un lado, Joseba Asiron podría optar por no presentarse a la reelección, mientras que Geroa Bai busca un candidato atractivo para evitar un descalabro electoral similar al de 2023. La coalición de Contigo-Zurekin dependerá de la decisión de Podemos sobre su continuidad en la alianza.

A medida que se acerca el final de la legislatura, las decisiones y proyectos pendientes se convierten en cruciales para definir el mandato. La oposición, centrada en temas como ETA y la corrupción, busca captar la atención de la ciudadanía, mientras que el gobierno municipal trabaja para consolidar sus logros y continuar avanzando en su agenda.

La situación en Pamplona refleja un microcosmos de las tensiones políticas en España, donde los cambios en la Alcaldía han traído consigo tanto oportunidades de progreso como desafíos significativos que determinarán el rumbo de la ciudad en los próximos años.