El Ayuntamiento de Huesca ha aprobado un presupuesto de 65,6 millones de euros, de los cuales se reservan 333.000 euros para ofrecer ayudas a los vecinos desalojados de la plaza de Santa Clara. Esta medida responde a la situación de emergencia que enfrentan estos ciudadanos, quienes fueron evacuados en noviembre debido al riesgo de colapso estructural en sus edificios.
La dotación de 333.000 euros se dividirá en tres partidas específicas. Se destinarán 93.000 euros para ayudas de emergencia, 90.000 euros para la instalación y arrendamiento de puntales en los edificios afectados, y 150.000 euros para apoyar la rehabilitación de los inmuebles. El concejal de Hacienda, Ricardo Oliván, ha señalado que la cantidad total necesaria para la rehabilitación aún no está determinada, lo que justifica la posibilidad de ampliar estas ayudas.
Adaptaciones y bonificaciones para los afectados
Oliván ha indicado que, además de las ayudas económicas, el Ayuntamiento está analizando bonificaciones en materia de agua y basuras, así como la revisión del ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras) y de la tasa de ocupación de la vía pública por obras. Estas medidas se implementan no solo para abordar la situación de los desalojados, sino también para establecer un protocolo que pueda aplicarse en futuros casos similares en Huesca.
«Todo lo que se está haciendo en Santa Clara no es solo para Santa Clara,» ha afirmado Oliván, destacando la importancia de contar con soluciones preparadas ante situaciones similares que puedan surgir en el futuro. Esta experiencia ha servido como un aprendizaje para el Ayuntamiento, que busca mejorar su capacidad de respuesta ante emergencias.
Apoyo adicional del Gobierno de Aragón
Además de las ayudas que ofrece el Ayuntamiento, los vecinos de Santa Clara contarán con apoyo adicional procedente del Gobierno de Aragón. Esta colaboración es fundamental para garantizar la atención a las necesidades de los afectados y para facilitar el proceso de rehabilitación de los edificios en riesgo.
En resumen, la rápida actuación del Ayuntamiento de Huesca y su compromiso con los vecinos desalojados refleja una sensibilidad social que busca mitigar el impacto de situaciones críticas. La ampliabilidad de las ayudas y la revisión de las normativas fiscales son pasos importantes para asegurar un futuro más seguro y estable para los ciudadanos de la ciudad.
