La Fiscalía de Valladolid ha solicitado una pena de dos años de prisión para el presentador y humorista Héctor de Miguel Martín, conocido como Quequé, por un presunto delito de coacciones, que se considera acoso, contra Polonia Castellanos, presidenta de la Asociación Abogados Cristianos. La acusación pública ha presentado un auto de apertura de juicio oral en el Juzgado de Instrucción número seis de Valladolid, en el que también se requiere la inhabilitación especial del acusado para el derecho de sufragio pasivo y el ejercicio de su profesión durante el tiempo de la condena.
Además, se ha solicitado que Quequé indemnice a Castellanos con 6.000 euros por los daños y perjuicios ocasionados. En este contexto, la acusación particular, ejercida por la propia Castellanos, ha elevado su petición de condena a cuatro años de prisión por dos delitos diferentes: dos años por incitación al odio y otros dos años por acoso. Asimismo, ha demandado una multa de 24 meses y una indemnización de 12.000 euros en favor de la víctima.
Apertura del juicio y fianza requerida
El magistrado instructor ha decretado la apertura del juicio oral tras constatar indicios de criminalidad en los hechos denunciados. La resolución judicial ha requerido al acusado y a la entidad responsable civil, en este caso la Cadena SER, que presenten una fianza de 8.000 euros en un plazo de un día hábil para asegurar las posibles responsabilidades pecuniarias.
El Tribunal de Instancia Sección Penal de Valladolid ha sido designado como el órgano competente para conocer y fallar sobre esta causa. El proceso se origina a partir de las diligencias previas abiertas tras la denuncia interpuesta por la representación legal de Castellanos contra Quequé y la Sociedad Española de Radiodifusión.
Reacciones y contexto del caso
Este procedimiento se produce meses después de que Quequé declarara por videoconferencia como investigado, donde solo respondió a preguntas de la jueza instructora y su representación legal. Castellanos ha criticado públicamente la actitud del humorista, afirmando: «Ha quedado demostrado que es muy valiente para incitar a las masas, pero luego en el cara a cara es bastante cobarde».
La presidenta de Abogados Cristianos ha subrayado el daño que Quequé ha causado al incitar a sus seguidores a insultarla por teléfono, lo que resultó en más de 1.200 llamadas en un solo día, afectando de manera «totalmente insostenible» su vida y la de sus hijas.
Castellanos ha enfatizado que no se puede justificar el comportamiento del humorista en una época en la que se busca proteger y salvaguardar la integridad y el honor de las mujeres, insistiendo en que no se puede tolerar el acoso amparándose en el humor.
