La Iglesia se niega a revisar indemnizaciones a víctimas de pederastia

Las víctimas navarras de pederastia en el seno de la Iglesia católica han manifestado su descontento ante la escasa disposición de la Conferencia Episcopal para avanzar en la ejecución del acuerdo alcanzado con el Defensor del Pueblo y el Ministerio de Presidencia. Este pacto tenía como objetivo reparar los casos de abusos sexuales denunciados en diversas diócesis, órdenes religiosas y colegios asociados a la Iglesia. La Asociación de Víctimas de Abusos en Navarra ha expresado su preocupación por el posible intento de la Iglesia de dilatar los plazos para negociar con el Gobierno de España un protocolo de indemnización, lo que podría resultar en un «cierre en falso» del asunto.

El portavoz de la asociación, Mikel Eziolatza, quien fue víctima de abusos a principios de los años 80, ha denunciado que en la reunión mantenida el pasado jueves entre el Ministerio de Justicia, la Iglesia, la Conferencia Española de Religiosos (Confer) y el Defensor del Pueblo no se llegó a ningún acuerdo sobre el protocolo de indemnización. Eziolatza afirmó que «la Iglesia está nuevamente atrincherándose, con la esperanza de que haya un cambio de gobierno y que haya un nuevo criterio». Además, destacó que desconoce la postura del actual Papa, León, en este tema, a diferencia de su predecesor, el Papa Francisco, quien se mostró más comprometido.

Desacuerdos sobre las indemnizaciones

Eziolatza también hizo hincapié en que los principales desacuerdos que han surgido son de carácter económico y están relacionados con los criterios utilizados para establecer las indemnizaciones. Según el portavoz, el plan Priva ha llevado a valoraciones arbitrarias, ya que los daños similares ocurridos en el mismo centro escolar no se están evaluando de manera uniforme. Esto podría dar lugar a que existan víctimas de primera y segunda clase, afectando la justicia que deberían recibir.

Las indemnizaciones ofrecidas por la Iglesia han sido calificadas de «miserables» por Eziolatza, quien subrayó que estas cantidades son «puras migajas» en comparación con las que reciben del Estado. «Es humillante la cantidad que les han reconocido a algunas víctimas para repararlas», declaró. La situación es aún más grave para aquellos que han sufrido abusos a lo largo de su vida, quienes se sienten menospreciados por los montos otorgados.

La postura de la Asociación de Víctimas de Abusos

Por su parte, Jesús Zudaire, portavoz de la Asociación de Víctimas de Abusos (AVA) y víctima en el colegio diocesano El Puy, ha denunciado que Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal, se niega a permitir que las víctimas del plan Priva soliciten una revisión de las indemnizaciones recibidas. Zudaire calificó estas indemnizaciones de «obscenas, insultantes e irrisorias» en declaraciones a la Cadena Ser, afirmando que «la Iglesia trata de hacerse la víctima», cuando en realidad son las víctimas quienes sufren.

La crítica hacia la Iglesia también se centra en su supuesta misión de educar en valores cristianos, mientras que, según Zudaire, lo que se les enseñaba como pecado se practicaba en su contra. Ante este panorama, el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, aseguró que están trabajando arduamente para el «reconocimiento y la reparación» de las víctimas de abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia Católica.

En conclusión, la falta de acción efectiva por parte de la Iglesia en la revisión y mejora de las indemnizaciones a las víctimas de pederastia en Navarra sigue generando un profundo descontento y preocupación entre los afectados, quienes exigen justicia y un trato equitativo en sus reparaciones.