Los trabajadores por cuenta propia en España han decidido movilizarse de nuevo el 2 de marzo para denunciar el abandono institucional que sufren. Esta jornada de protestas se llevará a cabo en todo el territorio nacional y tiene como objetivo visibilizar una situación que los afectados califican de «extrema» y estructural. La Plataforma 30N, que ya demostró su capacidad de convocatoria el pasado mes de noviembre, se presenta como un ente «ciudadano, horizontal e independiente», según ha señalado su coordinador de comunicación nacional.
El principal problema que quieren poner de relieve es el impacto negativo que la falta de apoyo institucional está teniendo en el pequeño comercio y en los servicios de proximidad, considerados pilares del tejido económico del país. En este sentido, la movilización se produce en un contexto de cifras contradictorias: España cuenta actualmente con aproximadamente 3,3 millones de autónomos, lo que supone un máximo histórico. Sin embargo, este 16% de la población ocupada denuncia que no recibe las ayudas necesarias y se enfrenta a una constante carrera de obstáculos.
«Nosotros no pedimos limosnas, reclamamos un trato equitativo y justo que no nos coloque palos en las ruedas permanentemente», han afirmado desde la plataforma. Esta declaración refleja el sentimiento de frustración que predomina entre los autónomos, quienes ven en esta movilización una oportunidad clave para forzar un cambio en la interlocución con el Gobierno.
Expectativas de la movilización
Las previsiones internas de la Plataforma 30N son optimistas de cara a la jornada del 2 de marzo. Tras el éxito de la convocatoria previa, se espera que el número de ciudades participantes y de manifestantes se multiplique. Este creciente descontento se ha extendido entre los autónomos de toda España, que consideran fundamental defender su supervivencia ante las cargas impositivas y burocráticas que enfrentan día a día.
La movilización tiene como objetivo no solo llamar la atención sobre la situación actual, sino también crear un espacio de diálogo con las autoridades para encontrar soluciones que beneficien a este colectivo. Los trabajadores autónomos esperan que su voz sea escuchada y que sus demandas sean atendidas, sentando así las bases para un cambio real en las políticas que afectan a su sector.
