La exposición titulada La padrina y las pertenencias de la domesticidad presenta una singular intervención que transforma el icónico pabellón de Mies van der Rohe en Barcelona en un espacio que evoca la vida y memoria de Josefina Camó Valls, conocida como Pepi. Este espacio, que alberga una serie de objetos cotidianos invertidos, busca conectar el pasado con una nueva visión de la arquitectura moderna.
La propuesta, firmada por el arquitecto y artista Xevi Bayona, se sitúa en el pabellón que fue inaugurado en la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. A través de una disposición artística de elementos domésticos, como una cama y lámparas, Bayona invita a los visitantes a experimentar el pabellón desde una perspectiva personal y emocional, desafiando las nociones tradicionales de la modernidad.
Un homenaje a la memoria y la identidad
La intervención de Bayona es más que una simple reconfiguración del espacio; es una meditación sobre los lazos entre arquitectura, identidad y tiempo. «La arquitectura puede hacer que el espacio se vuelva doméstico para ser habitado», explica Bayona, enfatizando cómo los objetos significativos pueden transformar incluso los entornos más racionales en lugares llenos de vida y memoria.
Cada elemento dispuesto en el pabellón cuenta una historia, y lo que podría parecer anecdótico se convierte en una alegoría universal sobre cómo los seres humanos construyen su mundo a partir de lo que poseen y cuidan. La obra no solo resalta la importancia de la memoria, sino que también plantea preguntas profundas: «¿Puede la modernidad acoger lo emocional? ¿Puede lo universal ser íntimo?»
Una invitación a la reflexión
La exposición, accesible hasta el 17 de agosto, se presenta como una declaración de principios. A través de su obra, Bayona busca demostrar que el diseño moderno no tiene que estar reñido con la humanidad y los pequeños gestos que nos conectan a nuestro entorno. Este enfoque sensible y transformador ha llevado a Bayona a ser reconocido en diversas ocasiones, incluyendo premios como el Premio Europeo AHI 2025 y el City Scape Award 2024.
Bayona, fundador de Bayona Studio, ha desarrollado una carrera que fusiona lo efímero con lo permanente, y su trabajo abarca desde la rehabilitación de estructuras hasta intervenciones artísticas en espacios públicos. Su compromiso con la arquitectura como un medio de expresión personal se refleja en esta conmovedora exposición, que invita a todos a redescubrir el valor emocional de los espacios que habitamos.
La padrina y sus pertenencias nos recuerdan que, en última instancia, cada objeto que nos rodea está cargado de significados y recuerdos, y que la arquitectura puede ser un refugio de nuestras historias más íntimas.
