En el marco de la próxima Copa del Mundo de Fútbol 2030, que se celebrará en España, Marruecos y Portugal, empresarios de los tres países se reunieron en el Foro de Negocios en la Academia Mohamed VI de Fútbol, donde se discutió la necesidad de mejorar la cooperación entre ellos. Durante el evento, se abogó por intensificar las consultas y crear un marco concreto de colaboración que permita aprovechar al máximo esta cita deportiva.
El ministro delegado encargado del Presupuesto y presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa, destacó en su intervención inaugural la importancia de reforzar los intercambios entre los actores públicos y privados de los países organizadores. «Estas consultas permiten poner en común competencias, compartir las mejores prácticas y generar un valor añadido sostenible», afirmó Lekjaa, quien enfatizó que la Copa del Mundo debe ser un proyecto unificador al servicio de la juventud y de la integración entre los pueblos.
Retos logísticos y oportunidades de negocio
Lekjaa también subrayó los retos logísticos y organizativos que plantea un torneo que abarca varios territorios, destacando la necesidad de una coordinación permanente y una armonización de infraestructuras. «El éxito de más de cien partidos en un tiempo reducido requiere inteligencia colectiva y un esfuerzo conjunto», añadió. Las empresas, independientemente de su tamaño, juegan un papel crucial en esta organización, desde las grandes constructoras de infraestructuras hasta las pequeñas encargadas de la seguridad y gestión de entradas.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, definió la Copa del Mundo de 2030 como una plataforma de crecimiento e integración no solo deportiva, sino también económica y social entre los tres países. Según Garamendi, el evento representa una oportunidad excepcional para desarrollar infraestructuras, mejorar la movilidad y crear empleo, además de modernizar servicios y acelerar inversiones.
Colaboración entre empresas y sostenibilidad
El presidente de la CGEM, Chakib Alj, hizo un llamado a establecer un marco de colaboración útil y operativo entre las empresas de los países organizadores, enfatizando que esto permitirá a las microempresas y pequeñas y medianas empresas (TPME) posicionarse ante las oportunidades que ofrece la Copa del Mundo. Alj destacó la importancia de unir fuerzas y compartir conocimientos para ganar en impacto y competitividad.
Por su parte, Nuno Gabriel Cabral, consejero de la embajada de Portugal, resaltó que este evento no solo une a África y Europa, sino que también representa una oportunidad de cooperación sostenible. La creación de valor y las inversiones a gran escala en infraestructura, movilidad e innovación son esenciales para mejorar la competitividad y consolidar asociaciones sólidas entre los tres países.
Así, el Mundial de 2030 se perfila no solo como un evento deportivo, sino como una oportunidad única para profundizar la cooperación en múltiples sectores, desde las infraestructuras hasta el turismo, y para impulsar proyectos que beneficien a las economías de España, Marruecos y Portugal. La colaboración entre el sector público y privado será fundamental para garantizar el éxito de esta ambiciosa iniciativa.
