Estreno de «Sustraiak»: un viaje emocional hacia la empatía

Luis Arrieta Etxeberria, director navarro, se prepara para el estreno de su nueva película Sustraiak, que tendrá lugar el próximo viernes, 16 de enero de 2024, en Golem Yamaguchi de Pamplona. Tras un exitoso primer proyecto con Mendiak 1976, donde logró un importante reconocimiento en el Mendi Film Festival, Arrieta regresa con una propuesta que busca transmitir una historia de humanidad y empatía hacia los menores migrantes.

El preestreno de la película se llevará a cabo el jueves 15 de enero en Golem Baiona, a las 19:30 horas, donde se presentará un documental que narra las vivencias de jóvenes que han atravesado experiencias desgarradoras en su camino hacia Europa. A través de las historias de Hiba, Bachir y Manan, tres jóvenes de Marruecos y Ghana, Arrieta pretende «cambiar la mirada» de la ciudadanía hacia estos chicos, que a menudo enfrentan la soledad y la desesperanza tras haber sobrevivido a un periplo aterrador.

Historias de superación y desarraigo

La película se centra en las vidas de estos tres protagonistas, quienes llegaron a Pamplona siendo menores y han tenido que lidiar con situaciones complicadas, como el desarraigo y la pobreza. Arrieta, que también es montañero, ha utilizado su pasión por la escalada para establecer un vínculo con ellos, evidenciando una realidad poco conocida en la sociedad actual. “Siempre he creído en hacer un cine de montaña que interese a personas ajenas a este entorno”, afirma el director.

El documental se construye en dos capas: la primera muestra a los protagonistas escalando en diversas localizaciones, mientras que la segunda explora sus historias personales. Arrieta destaca que, durante las grabaciones, se dio cuenta de que aquellos jóvenes no sabían que la escalada era un deporte, ya que su entrenamiento previo estaba orientado a saltar vallas en su búsqueda de un futuro mejor en Europa.

Un mensaje de esperanza y pertenencia

La narración de sus vidas incluye momentos estremecedores, como la muerte del padre de Manan durante su travesía en patera. Sin embargo, Arrieta busca transmitir un mensaje de esperanza. Uno de los momentos más conmovedores del documental es cuando Rocópolis, una organización social, le otorga a Hiba un contrato que le permite visitar a su padre, enfermo de cáncer, tras cinco años de separación.

El director también pone de relieve la vulnerabilidad de estos jóvenes: “Muchos de ellos vivían en invernaderos o en albergues para personas sin hogar, lo que los convierte en un colectivo especialmente vulnerable”. En este sentido, las palabras de la madre de Hiba resuenan profundamente al recordar a las familias europeas la suerte que tienen de vivir con sus hijos y la importancia de ayudar a estos jóvenes migrantes.

Con Sustraiak, Luis Arrieta espera que su obra contribuya a mejorar la vida de sus protagonistas y que, al mismo tiempo, invite al público a reflexionar sobre su percepción de los jóvenes migrantes, fomentando así un proceso de integración más humano y empático en la sociedad.