La gripe y su grave riesgo: complicaciones que pueden ser mortales

La gripe, a menudo olvidada en el contexto de la COVID-19, sigue siendo responsable de miles de muertes cada año. En la campaña 2019/2020, el Sistema de Vigilancia de la Gripe del Instituto de Salud Carlos III registró aproximadamente 3 900 muertes atribuibles a este virus. Según Estanislao Nistal Villán, director del Grupo de Investigación Virología e Inmunidad Innata de la Universidad CEU San Pablo, la gripe causa más fallecimientos en España que los accidentes de tráfico.

A pesar de la familiaridad que se tiene con este virus, existen condiciones y patologías que aumentan significativamente el riesgo de complicaciones y mortalidad en los pacientes. Un estudio reciente publicado en la revista International Journal of Infectious Diseases, que analizó datos de más de 48 000 pacientes entre 2010 y 2020, ha revelado que la combinación de gripe y neumonía bacteriana puede incrementar el riesgo de muerte más de tres veces.

Factores de riesgo para complicaciones graves

Este análisis, coordinado por investigadores de la Universidad CEU San Pablo en colaboración con la Unidad de Inmunología y Trasplantes del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III, identifica como uno de los principales factores de riesgo las infecciones pulmonares bacterianas. Estas infecciones, causadas frecuentemente por bacterias como Streptococcus pneumoniae y Staphylococcus aureus, son responsables de más del 60% de las neumonías bacterianas asociadas a la gripe.

Los investigadores, Javier Arranz-Herrero y Jesús Presa, resaltan que prevenir estas neumonías es crucial para reducir el riesgo de mortalidad en pacientes que padecen gripe. Sin embargo, el estudio también señala que podría haber un infradiagnóstico de las complicaciones bacterianas en estos casos, lo que subraya la importancia de implementar estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento antibiótico adecuadas.

Enfermedades que aumentan el riesgo de mortalidad

Además de las infecciones pulmonares, el estudio ha identificado otras condiciones que también pueden elevar el riesgo de muerte en caso de coinfección con gripe. Entre ellas se encuentran:

  • Enfermedades hematológicas crónicas
  • Desórdenes neurológicos
  • Insuficiencia renal
  • Inmunosupresión
  • Enfermedades hepáticas
  • Enfermedades cardiovasculares crónicas

El análisis también sugiere que, durante la pandemia de gripe de 1918, una gran parte de la mortalidad podría haber sido atribuida a infecciones bacterianas secundarias. Los autores del estudio comentan que más del 90% de las necropsias de pacientes fallecidos por gripe en 1918 mostraron una alta presencia de bacterias, lo que podría haber contribuido a una letalidad superior a la causada solo por la infección viral.

Para mejorar el pronóstico de los pacientes con infecciones gripales, se subrayan como factores clave la prevención mediante la vacunación, medidas de contención de salud pública, diagnóstico precoz y tratamiento adecuado de las infecciones bacterianas. La crisis sanitaria actual derivada de la COVID-19 ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de desarrollar nuevas estrategias que fortalezcan el sistema de salud y permitan identificar y reducir riesgos específicos.

Los grupos más vulnerables, como la población infantil y las personas mayores, son quienes más sufren complicaciones graves por gripe, lo que resalta la importancia de una atención médica adecuada y de la prevención continua. “Este trabajo pone de relieve los puntos débiles que deben abordarse para una mejor atención frente a la gripe”, concluyen los autores del estudio.