La Región de Murcia ha dado un paso significativo en la modernización de su sistema judicial con la implementación de los nuevos tribunales de instancia, que sustituyen a los juzgados tradicionales. Este cambio, enmarcado en la tercera fase de la reforma de la Ley de Eficiencia Procesal, se ha puesto en marcha esta semana en ciudades como Lorca, Cartagena y Murcia, y está previsto que se complete en 2026.
La nueva estructura judicial busca una gestión más eficiente al permitir la toma de decisiones de manera colegiada, acabando con la figura del juez unipersonal. Según el Tribunal Superior de Justicia de Murcia (TSJ), esta transformación supone pasar de 127 juzgados unipersonales a 11 tribunales de instancia, uno por cada partido judicial. La integración de los juzgados de Murcia, Cartagena y Lorca se realiza bajo la dirección de magistrados como Lorenzo Hernando, María del Mar González y Carmen Berta Romero.
Reacciones y críticas al nuevo modelo
A pesar de las expectativas, la reforma ha suscitado críticas entre los profesionales de la justicia, quienes advierten que el cambio podría ser meramente nominal. Algunos argumentan que los procedimientos y el trabajo cotidiano se mantienen similares a los anteriores. La desaparición de los juzgados unipersonales y su reagrupación en secciones con personal compartido pretenden facilitar una organización más eficaz, acorde con las necesidades del siglo XXI.
Un aspecto destacado de la reforma es la ampliación de competencias de los juzgados especializados en Violencia sobre la Mujer, que ahora también atenderán delitos de violencia sexual y trata de seres humanos, independientemente de la relación entre el agresor y la víctima. Esta mayor carga de trabajo ha generado malestar entre los profesionales, que sienten que la falta de recursos podría limitar la efectividad del nuevo modelo.
El camino hacia un sistema más eficiente
El presidente del TSJ de Murcia, Manuel Luna, ha expresado su optimismo respecto a la reforma, señalando que esta permitirá un acortamiento de los plazos judiciales. Sin embargo, ha subrayado la necesidad de dotar a los nuevos tribunales de más medios y personal para que la transformación no se quede en un mero cambio estético. En la actualidad, los tribunales de instancia cuentan con una estructura de 25 servicios comunes, dirigidos por abogados de la Administración de Justicia, quienes desempeñan un papel esencial en la funcionalidad del sistema.
Con el objetivo de consolidar este nuevo modelo, se hace urgente la creación de 22 nuevas unidades judiciales en la Región. Solo así se podrá garantizar la viabilidad real de un sistema que aspira a ser más eficiente y accesible para los ciudadanos.
