La Alianza UPA-COAG ha solicitado este martes a la Junta de Castilla y León que no penalice a los agricultores con contrato agroambiental que decidan no sembrar remolacha en la campaña 2026/2027. Esta petición surge debido a los bajos precios ofrecidos por las industrias, que han hecho que la producción de este cultivo sea inviable.
Según la organización agraria, el contrato agroambiental plurianual de remolacha, conocido en Castilla y León como «cultivos agroindustriales sostenibles», obliga a los productores a sembrar remolacha durante cinco años. Sin embargo, los precios del azúcar a nivel mundial han caído de forma significativa, lo que ha llevado a la Alianza a calificar la siembra de remolacha en esta campaña como «ruinosa» para los agricultores.
Una situación insostenible para los remolacheros
Ante esta realidad, la Alianza UPA-COAG ha instado a la Junta a permitir que la falta de siembra de remolacha no sea considerada como un incumplimiento del contrato. De esta manera, los agricultores no se verían obligados a cumplir con los compromisos establecidos en dicho acuerdo. La organización también ha recordado que la ley prohíbe que los agricultores reciban un precio inferior al coste de producción, una norma que, según ellos, las industrias azucareras estarían incumpliendo al realizar ofertas por debajo de este umbral.
La Alianza ha enfatizado la necesidad de que la Junta demuestre sensibilidad ante una situación que podría comprometer gravemente las economías de las explotaciones familiares. La petición se plantea con carácter urgente, dado que los agricultores deberán tomar decisiones en breve sobre si cultivan o no remolacha.
Reclamaciones a la industria azucarera
La organización agraria también ha solicitado que la Junta sea flexible con los remolacheros y aplique medidas contundentes contra empresas como Azucarera, que, según afirman, percibe subvenciones públicas de la administración regional mientras deja a los agricultores en una situación de desamparo. Para la Alianza UPA-COAG, resulta «incomprensible» que se exija a los productores el cumplimiento de los requisitos del contrato sin que se impongan las mismas condiciones a la industria.
La Alianza ha recordado que Azucarera ha aprovechado históricamente la situación de precios para reducir las tarifas a los agricultores y, en algunos casos, cesar la molturación en varios centros de la región. La incertidumbre sobre el futuro de la siembra de remolacha en Zamora plantea un escenario crítico para los agricultores, que ven amenazada su viabilidad económica ante la falta de apoyo y la presión de la industria.
