Pescadores valencianos protestan por nuevas normativas europeas

Los pescadores valencianos se encuentran en pie de guerra ante la inminente entrada en vigor de una nueva normativa europea que les obligará a notificar con dos horas y media de antelación lo que han pescado. Esta medida, que comenzará a aplicarse el 10 de enero, representa una nueva traba burocrática que complica aún más su ya difícil situación laboral.

La situación ha sido compleja en los últimos años debido a la reducción de días de pesca por la sobrepesca. Aunque la buena noticia de finales de 2022, que otorgó 143 días de pesca más 52 días de subvención, ofreció un respiro tras «cinco años con la lengua fuera», la nueva normativa amenaza con alterar su día a día.

Los pescadores deben ahora registrar el peso exacto de todas las especies sin un margen mínimo de 50 kilogramos por captura. Según Pedro Carmona, patrón mayor de la Cofradía de pescadores de Torrevieja y presidente de la federación de cofradías de pescadores de Alicante, esto es «un sinsentido total que no saben cómo hundirnos o hacernos desaparecer». Carmona añade que, aunque han recibido ciertos alivios, las nuevas restricciones complican su labor diaria.

Un desafío logístico y económico

La nueva normativa implica que los barcos de entre 12 y 15 metros deberán anotar lo pescado en el Registro Diario de Capturas antes de entrar a puerto, lo que requerirá un tiempo considerable. «Los barcos menores que pescan necesitarían dos horas en llenar el diario porque hay que poner el nombre científico y los kilos, no puedes equivocarte en menos de un 10%, porque si no te multan», explica Carmona.

Este cambio no solo afecta la logística, sino también la economía de los pescadores. La normativa reduce el margen de error en el peso, lo que puede derivar en sanciones. Por ejemplo, si un lenguado pesa 450 gramos, un error de 45 gramos podría resultar en una multa. Además, las balanzas utilizadas deben estar homologadas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y su coste puede ser elevado. Carmona menciona que un pescador de Torrevieja tuvo que gastar 30.000 euros en una balanza homologada.

La intención detrás de esta nueva normativa es asegurar que los pescadores declaren el total de lo pescado. Sin embargo, Carmona critica que «el barco que se guarda un kilo de langosta para vendérselo a un amigo lo va a seguir haciendo igual», afectando principalmente a los pequeños pescadores. «No puede ser que apreten a los barquitos pequeños, y cuando haya un día de mal tiempo el barco tenga que estar moviéndose de aquí para allá», añade.

Reacciones y futuras acciones

Los pescadores han expresado su descontento con la normativa y, el 7 de enero, la Federación Nacional de Cofradías de Pesca se reunirá para presentar sus alegaciones antes de que finalice el plazo el 8 de enero. Sin embargo, sus esperanzas son pocas.

El Consell ha mostrado su apoyo a los pescadores, reclamando al Gobierno de España que paralice la implementación de esta normativa. Según Miguel Barrachina, conseller del ramo, «no tiene ningún sentido que una embarcación que está faenando a media hora del puerto tenga que notificar con dos horas y media de antelación su llegada». Barrachina hace un llamado al Gobierno de Pedro Sánchez para que represente a los pescadores valencianos en Bruselas y abogue por una solución que contemple la realidad del sector pesquero.