Rajoy advierte sobre el retroceso de la democracia en su libro

Durante la presentación de su último libro, El arte de gobernar, el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, alertó desde Santiago sobre el preocupante retroceso de la democracia en España, enfatizando que «pierde calidad» cuando se atenta contra la separación de poderes y se cuestiona la independencia judicial. Este evento, que tuvo lugar en el Hotel Monumento San Francisco, reunió a la cúpula del Partido Popular gallego, incluyendo al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda.

Rajoy aprovechó la ocasión para reflexionar sobre la situación política actual y los peligros que representan los populismos y extremismos. Subrayó la importancia de «elegir bien los tiempos en política» y de «saber esperar», destacando que «a un extremista no se le puede oponer otro extremista», pues esto podría causar un «daño incalculable para la democracia». En este sentido, se mostró especialmente preocupado por el auge de estas corrientes en el panorama político actual.

Inmigración y comunicación política

El expresidente también abordó el tema de la inmigración, afirmando que es necesario tratarlo «con mucho cuidado». Criticó que la cuestión migratoria se haya convertido en «munición electoral para los populistas», abogando por una inmigración «ordenada y legal», sin caer en extremos. «Ni papeles para todos, ni los vamos a expulsar a todos», dijo Rajoy, estableciendo un punto intermedio en el debate.

Entre las anécdotas que compartió, Rajoy recomendó a los jóvenes «no desdeñar» la experiencia y tener paciencia, al tiempo que advirtió sobre el «enfado» en política, considerándolo «una excelente forma de perder el tiempo». También instó a cuidar el vocabulario en el Parlamento, recordando que «no es el bar» y que la vestimenta debe ser apropiada, en clara referencia a un «problema de guardarropía».

Críticas al Gobierno actual

Rajoy no escatimó en críticas hacia el actual Gobierno de Pedro Sánchez, al que se refirió como un «gobierno Frankenstein». Manifestó que su «principal acervo negativo» ha sido «cargarse los consensos», y bromeó con la idea de eliminar del libro su decálogo de buen gobernante para evitar malentendidos con aquellos que no cumplen con ninguna de las premisas.

Al finalizar su intervención, el expresidente expresó su «preocupación» por la «degradación de la palabra» y la falta de respeto hacia la historia en el ámbito político. También abordó el papel de las redes sociales, advirtiendo sobre su capacidad para difundir «mensajes extremistas y radicales», y defendió la necesidad de regular este ámbito, así como ya se ha hecho con el mundo analógico. En su opinión, «la democracia retrocede y pierde calidad» cuando no existe una adecuada independencia judicial.

Rajoy concluyó su presentación agradeciendo la gran afluencia de público, que llenó el auditorio, y bromeó sobre la posibilidad de que él y Rueda estuvieran «solos» en el acto. Su libro, diseñado para ser «fácil de leer», busca ofrecer una reflexión accesible sobre la política actual y los retos que enfrentan los líderes en su gestión.