Durante su participación en el programa “La Revuelta”, los actores Ricardo Darín y Andrea Pietra recordaron una anécdota conmovedora que vivieron en Bilbao mientras presentaban la obra Escenas de la vida conyugal. Ambos actores compartieron cómo el público mantuvo un silencio absoluto a lo largo de toda la función, lo que les llevó a cuestionarse si su actuación estaba siendo bien recibida.
Pietra rememoró que el ambiente era de “un silencio sepulcral”, algo inusual, ya que generalmente los espectadores interactúan, ríen y participan. Ambos actores se miraban entre sí, preocupados por la reacción del público, preguntándose si realmente estaban disfrutando de la obra. No obstante, al finalizar la representación, el aplauso resonó en el teatro con una ovación cerrada y prolongada, lo que sorprendió gratamente a los intérpretes.
El contraste emocional en el escenario
La experiencia de Bilbao quedó marcada por ese contraste entre la aparente frialdad del público y la explosión de emoción al final de la función. Darín expresó su sorpresa, señalando que esperaban una reacción más inmediata. El presentador David Broncano comentó que este comportamiento es habitual en el norte de España, donde “la gente es más contenida de primeras, pero si les está gustando, luego te lo hacen ver”.
La ovación que recibieron al final fue especialmente significativa, ya que no hubo reacciones intermedias visibles. Para los actores, esta conexión silenciosa se convirtió en uno de los momentos más memorables de su trayectoria, no solo por las palabras de agradecimiento del público, sino por el profundo vínculo que se creó durante la actuación.
Sobre «Escenas de la vida conyugal»
Escenas de la vida conyugal es un montaje teatral basado en la obra original del cineasta sueco Ingmar Bergman, adaptado y dirigido por Norma Aleandro. En esta versión, Darín y Pietra interpretan a Juan y Mariana, quienes atraviesan diversas fases de una relación: el inicio, el desgaste, las crisis, la ruptura y lo que sucede tras el divorcio. “Es esa clase de textos con los que uno va creando, aprendiendo; todo está en movimiento y, a partir de ahí, todo se resignifica y reinterpreta”, comentó Pietra.
La obra regresará a Bilbao del 6 al 10 de noviembre, y la versión que presentan ha superado ya las 700 funciones, siendo vista por más de un millón de espectadores en Hispanoamérica y España. Esta notable cifra resalta el impacto que la obra ha tenido en el público, consolidando la conexión emocional que se establece entre los actores y los espectadores.
