La Asociación de Ganaderos y Agricultores de Córdoba (AGROCAR) ha organizado el envío de 400 toneladas de forraje para apoyar a los ganaderos afectados por el incendio de Jarilla, en las comarcas de El Jerte y Tierras de Granadilla, al norte de la provincia de Cáceres. Este gesto de solidaridad se produce tras diez días de intensas labores para estabilizar el fuego que asoló la zona.
El primer envío, que consistirá en once tráileres, partirá el 30 de agosto desde Fuente Ovejuna, mientras que un segundo envío, de igual cantidad, se realizará la primera semana de septiembre desde Hinojosa del Duque. Esta donación incluye paja, heno y ensilado, y se llevará a cabo de forma gratuita y desinteresada por parte de los socios de la asociación.
Logística y colaboración en la distribución
La asociación ha destacado que asumirá parte de los gastos de transporte y ha realizado gestiones con las Mancomunidades del Valle del Guadiato y de Los Pedroches para conseguir una dotación presupuestaria destinada a cubrir los gastos de distribución. Asimismo, algunos ayuntamientos locales también han brindado su apoyo en esta tarea solidaria.
Los envíos se descargarán en Jarilla y Villar de Plasencia, donde agricultores y ganaderos se han organizado para facilitar la distribución entre los afectados mediante camiones más pequeños. Esto permitirá que el forraje llegue a las explotaciones ganaderas que presentan peores condiciones de accesibilidad.
Unión en tiempos de dificultad
AGROCAR ha expresado su agradecimiento a los socios por su esfuerzo y a las instituciones que han colaborado en esta iniciativa. «Debemos estar más unidos y ser más solidarios que nunca para que nuestros compañeros que están sufriendo la pérdida de base forrajera sientan, dentro de lo posible, que la solidaridad de nuestro gremio siempre estará para ayudar a quienes lo necesiten», han declarado.
Además, la asociación ha criticado la falta de soluciones por parte de las administraciones locales, provinciales y estatales, señalando que mientras unos entran en «el cuerpo a cuerpo repartiendo culpas de lo acontecido», el sector primario sigue siendo el primero en ofrecer ayuda desinteresada a quienes más lo necesitan.
