La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Castilla-La Mancha ha alertado sobre el impacto devastador que tendrá el nuevo ciclo de planificación hidrológica en la agricultura regional, estimando que las pérdidas directas al sector alcanzarán los 277 millones de euros, lo que podría repercutir en más de 500 millones de euros en el Producto Interior Bruto (PIB) de la comunidad. Julián Morcillo, secretario general de UPA, describió esta situación como una amenaza existencial para las comunidades rurales y advirtió que el plan forzará la conversión masiva de regadíos a secano sin los apoyos ni el tiempo necesarios para adaptarse.
En una entrevista concedida a Europa Press en la sede de UPA en Albacete, Morcillo subrayó que los esquemas provisionales de demarcación hidrológica, publicados el 28 de noviembre de 2024, provocarán «crispación social y despoblación».
Impacto en la agricultura regional
La alarma emitida por UPA tiene un claro impacto geográfico. Morcillo citó localidades de la provincia de Albacete, como Montealegre, Fuenteálamo, Albatana o Tobarra, que se verán obligadas a convertir dos tercios de su riego a secano si el plan se aplica tal como está redactado. Ante esta perspectiva, el secretario general planteó una inquietante pregunta: «¿Si tenemos que cerrar los pueblos, qué va a quedar después?».
El plan afectaría a las siete cuencas hidrológicas de Castilla-La Mancha, con recortes que, según UPA, responden a un «patrón» uniforme establecido por las confederaciones hidrológicas. Si se aplica, las consecuencias comenzarán a materializarse a partir de finales de 2027, dejando como única solución la conversión de todos los cultivos afectados al secano.
Situación crítica en las cuencas
La cuenca del Guadiana es un ejemplo dramático de esta crisis. Morcillo describió que aquí se prevé una «extinción de derechos», ya que la confederación ha tramitado en los últimos años alrededor de 4.500 expedientes de cultivos leñosos, que afectan a unas 20.000 hectáreas. «Nos dicen que este proceso de planificación extinguirá su derecho al final del 31 de diciembre de 2027», criticó Morcillo, quien considera que esto contradice los esfuerzos administrativos previos de regularización.
En la cuenca del Segura, la situación es igualmente alarmante. UPA informa que el agua subterránea representa cerca del 80% del regadío de esta demarcación. Con las concesiones actuales en torno a 100 hectómetros cúbicos, el plan provisional reduciría los recursos disponibles a solo 33 hectómetros cúbicos, implicando un recorte del 64% del agua utilizada actualmente. Morcillo enfatizó que esta reducción no contempla ningún mecanismo de compensación ni de transición para los agricultores afectados.
En respuesta a este escenario crítico, UPA ha iniciado una estrategia de movilización. La organización ha comenzado a informar a las comunidades de regantes, evalúa convocar protestas y se está preparando jurídicamente para el mes de mayo, cuando se abrirá el periodo para presentar alegaciones a los esquemas provisionales. En el ámbito político, Morcillo señaló que están intentando que los partidos se posicionen sobre este plan y han solicitado una reunión urgente con el Ministerio para la Transición Ecológica.
El secretario general también expresó su temor de que los responsables ministeriales «quizás no son conscientes del daño que nos pueden hacer» con un proyecto que desarrolla la nueva Directiva Marco del Agua y la Ley de Aguas. Morcillo valoró positivamente que el presidente de la Junta, Emiliano García-Page, haya comprendido su alarma, y anunció que UPA trabaja para elevar sus preocupaciones a instancias europeas con el objetivo de solicitar excepciones de plazo y modificaciones a la directiva que permitan alternativas viables.
La problemática del agua se suma a otro desafío que ya afecta al campo castellanomanchego: el impacto económico de la política arancelaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Morcillo lo calificó como «un loco al frente de la geopolítica mundial», destacando que los mercados de insumos agrarios ya han sentido sus efectos. En solo una semana del conflicto arancelario, el precio del gasóleo pasó de 90 céntimos a 1,70 euros por litro, lo que Morcillo considera un efecto especulativo.
El impacto en el precio de los fertilizantes nitrogenados ha agravado una situación que ya era complicada para las explotaciones regionales. El sector se encuentra «atado de pies y manos» para trasladar esos sobrecostes a los precios de venta, como ocurre en el caso de la leche, donde las industrias lácteas han reducido el precio que perciben los productores, a pesar del incremento de costes, y en los cereales, donde «no se eleva el precio de venta mientras estamos pagando el doble por mover un tractor».
Además, Morcillo mencionó otros frentes que complican aún más la situación del sector. Respecto a la Política Agraria Común (PAC), recordó que la Unión Europea había propuesto «el mayor recorte de la historia, un 22% del presupuesto». Las movilizaciones de las organizaciones agrarias llevaron a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a rectificar y enviar al Parlamento Europeo una propuesta de aumento de fondos del marco común, con incrementos de 45.000 millones y 48.000 millones de euros por cada lado.
El tercer problema que abordó Morcillo fue la proliferación de conejos, que calificó de «endémica». En 2024, se declaró la emergencia cinegética en 300 pueblos de la región; en 2025, el número ascendió a 367. «Se nos ha ido de las manos y en algunos lugares los conejos están causando más daños que las borrascas o las inundaciones», afirmó. La presión del sector, que se materializó en una concentración en Toledo, logró que la administración se comprometiera a crear una mesa de trabajo con todas las administraciones para adoptar medidas concretas.
A pesar de la acumulación de amenazas, Morcillo concluyó su análisis con una valoración positiva del potencial del campo castellanomanchego. Castilla-La Mancha se ha situado «en la vanguardia» en sectores como el champiñón, la cebolla, el ajo o el aceite de oliva. El secretario general reconoció que el Gobierno de García-Page «ha atendido, casi siempre, las demandas importantes que se le han hecho», destacando logros como ser una de las regiones que tramita antes la PAC. «El campo es el sector que más futuro tiene, a pesar de todas sus dificultades», concluyó Morcillo, defendiendo la agricultura como «parte de la señal de identidad de Castilla-La Mancha».
