El Tibidabo sumará un restaurante del reconocido chef Rafa Zafra

El emblemático parque de atracciones del Tibidabo en Barcelona, que ha cautivado a generaciones desde su inauguración en 1901, se prepara para una emocionante novedad: la apertura de un restaurante dirigido por el destacado chef Rafa Zafra. Esta nueva oferta culinaria estará situada en el histórico edificio de La Masia y se espera que abra sus puertas en la primavera de 2026.

Un nuevo concepto gastronómico en el Tibidabo

La empresa municipal BSM, encargada de la gestión del parque, ha decidido revitalizar su oferta gastronómica, que había ido decayendo con el paso de los años. Rafa Zafra, conocido por su trayectoria en locales de renombre como El Bulli y su actual éxito en Barcelona con los restaurantes Estimar y Amar, será el encargado de diseñar la propuesta culinaria del nuevo establecimiento. Zafra se muestra entusiasmado ante este reto, declarando que desea crear un ambiente «lleno de recuerdos, sonrisas y emociones compartidas».

El nuevo restaurante se proyecta como un espacio versátil que podrá adaptarse a diferentes necesidades, con una capacidad para 300 comensales. Los visitantes podrán disfrutar de una experiencia gastronómica que combine la alegría infantil con la sofisticación adulta, buscando que tanto niños como mayores se enamoren de la buena cocina. Según Zafra, el objetivo es que se coma «con la ilusión de un niño y el conocimiento de un adulto».

Rehabilitación de La Masia y diseño contemporáneo

El diseño y rehabilitación de La Masia ha sido encargado al equipo de Varis Arquitectes, liderado por el arquitecto Daniel Freixes. La decoración del restaurante estará inspirada en el imaginario del parque, ofreciendo un entorno atractivo y acogedor. La disposición del espacio permitirá modificar la luz y el ambiente según las necesidades del momento, creando así una experiencia única para los visitantes.

Con la incorporación de este nuevo restaurante, el Tibidabo refuerza su oferta, con la esperanza de atraer no solo a los turistas, sino también a la clientela local. La gastronomía se presenta como un aliciente adicional para quienes buscan disfrutar de un día en familia en este icónico parque. En definitiva, el Tibidabo continúa evolucionando, manteniendo su esencia mientras se adapta a las demandas actuales de ocio y entretenimiento.