Las industrias pesqueras se preparan intensamente para la campaña navideña, que representa un 30 % de su facturación anual. A pesar de las perspectivas estables, el impacto de la inflación y una planificación más cuidadosa por parte de los consumidores marcan el tono de esta temporada, según han señalado fuentes de estas industrias a Efeagro.
Las empresas dedicadas a la transformación de pescado y marisco, como conservas, salazones y ahumados, ajustan su producción ante una demanda que, aunque sigue presente, se ve influenciada por el aumento de precios y un cambio hacia opciones más fáciles de preparar. Roberto Alonso, secretario general de la patronal de fabricantes de conservas y transformados de pescado y marisco, Anfaco-Cytma, ha reconocido que este año se observa una ligera reducción en el volumen adquirido en comparación con ejercicios anteriores.
Preferencias en la compra y retos del sector
A pesar de esta moderación, la campaña navideña sigue siendo crucial para el sector. Según los datos de Anfaco-Cytma, especies como el rodaballo, el rape, las gambas y los cefalópodos mantendrán una demanda ajustada, mientras que productos como el salmon ahumado y diversas conservas seguirán estables gracias a su conveniencia como obsequios en lotes o cestas. Sin embargo, Alonso advierte sobre la incertidumbre en la disponibilidad de materias primas, que representa un reto para los fabricantes.
La tendencia hacia formatos prácticos y fáciles de preparar está en aumento, pero la tradición de cocinar platos especiales durante las festividades sigue siendo importante en España. Según Alonso, “la preferencia por soluciones que faciliten la preparación de comidas es creciente, pero en Navidad, la elaboración de platos especiales en cocina continúa siendo parte esencial de estas fechas”.
Expectativas positivas en acuicultura
En el ámbito de la acuicultura, Javier Ojeda, gerente de la patronal Apromar, ha indicado que se prevé un escenario más estable en comparación con años anteriores marcados por la COVID-19 y la crisis inflacionaria. Por su parte, la empresa de acuicultura Piszolla, del grupo Aqualande, se enfrenta a la Navidad con previsiones optimistas, esperando un crecimiento de dos dígitos en su facturación.
Piszolla, dedicada a la comercialización de trucha en diferentes formatos, está preocupada por la creciente entrada de productos extracomunitarios en condiciones desiguales, pero también ve oportunidades en soluciones fáciles de preparar que mantengan la frescura, como ahumados o fileteados sin espinas. La empresa aboga por formatos prácticos “sin caer en productos ultraprocesados”. Aqualande cuenta con más de 1 200 empleados y 48 granjas de acuicultura, de las cuales nueve están situadas en España.
En la categoría de ahumados y salazones, la Navidad representa un peso «preponderante» en la facturación anual, alcanzando el 30 % de las empresas españolas, con una penetración en los hogares que puede superar el 80 %, según Anfaco-Cytma. La venta de salmón, que se posiciona como el pescado más consumido durante estas fechas, está en auge, y Tore Holvik, director del Consejo de Productos del Mar de Noruega en España, augura una buena campaña por el creciente interés en este producto.
Holvik destaca que el salmón “está muy bien posicionado hacia la tendencia de cocinar menos”. Cada vez hay más productos y formatos con valor añadido entre minoristas, mercados y pescaderías. España se ha convertido en el quinto mercado mundial para el salmón noruego y ha experimentado incrementos de “dos dígitos casi cada mes para el ahumado”, fenómeno que se espera que se refleje en los datos de cierre de año.
