La peste porcina amenaza 1.000 millones en exportaciones catalanas

La aparición de brotes de peste porcina africana en la montaña de Collserola ha encendido todas las alarmas en la industria cárnica de Cataluña, un sector que mueve anualmente hasta 1.000 millones de euros en exportaciones. El conseller de Agricultura, Óscar Ordeig, ha expresado la gravedad de la situación, indicando que “el país se juega mucho” ante la posibilidad de que la enfermedad se extienda a las granjas, lo que desencadenaría una crisis sin precedentes.

Cataluña, que alberga aproximadamente tantos cerdos como habitantes, es el principal criador de esta especie en España. En este contexto, destacan varias empresas que concentran gran parte de la producción y que, por ende, se juegan más que otras. El Grupo Vall Companys se erige como líder, facturando 4.163 millones de euros el año pasado, superando el volumen de negocio de aerolíneas y multinacionales textiles.

Las empresas clave del sector porcino

El Grupo Vall Companys, con capacidad de engorde de más de medio millón de cerdos, representa el 8,5% de las plazas de cría y engorde en toda Cataluña. Otro actor importante es Bon Àrea, conocido por su fuerte presencia en la comarca de Guissona, que facturó 2.680 millones de euros en su último ejercicio. Estas empresas, junto con otras como Granges Terragrisa y Premier Pigs, son fundamentales para entender la estructura del sector.

Granges Terragrisa, con sede en Les Masies de Voltregà, posee capacidad de engorde para casi 400.000 cerdos, mientras que Premier Pigs, una empresa familiar de Lleida, facturó más de 200 millones de euros el año pasado. Es interesante notar que seis de cada diez cerdos de Cataluña se crían en la región de Ponent, lo que explica la concentración en esta área.

Impacto en la exportación y la economía local

La extensión de la peste porcina podría limitar las exportaciones de carne a mercados fuera de la Unión Europea, afectando no solo a las empresas mencionadas, sino a toda la economía local. Actualmente, el brote se ha restringido a la zona de Collserola, y países como China, que importan 300 millones de euros en cerdo catalán anualmente, solo han prohibido la compra a granjas de la provincia de Barcelona.

En esta provincia se concentra el 20% de la capacidad de cría de cerdos de Cataluña, mientras que Girona aporta el 12%. No obstante, en Girona existen marcas de referencia como Noel, pionera en la venta internacional, y Grup Canñigueral, que facturó 1.508 millones de euros el año pasado.

La industria cárnica ha enfrentado desafíos en el pasado, como las críticas por malas prácticas laborales en sus mataderos, lo que llevó a la Generalitat a implementar inspecciones. Hoy, el sector se encuentra nuevamente bajo el foco debido a la amenaza del brote de peste porcina africana, que podría reconfigurar el panorama de la producción cárnica en Cataluña.