El arroz al horno es una de esas recetas que despiertan la sensación de hogar en cada rincón de la casa, especialmente en la Comunidad Valenciana. Este plato, que se ha transmitido de generación en generación, se prepara de diferentes maneras según las tradiciones familiares. El famoso chef Arguiñano nos ofrece su versión, caracterizada por la simplicidad y el aprovechamiento de ingredientes modestos como los garbanzos, las costillas de cerdo y la morcilla.
La receta de Arguiñano no requiere de grandes habilidades culinarias; con una cazuela de barro, un caldo de calidad y un poco de paciencia, cualquier persona puede lograr un plato completo, sabroso y con un aspecto casero que invita a disfrutar. A continuación, detallamos los ingredientes y el proceso para preparar este delicioso arroz al horno.
Ingredientes para 4 personas
Para llevar a cabo la receta, necesitarás:
- 350 g de arroz redondo
- 300 g de costillas de cerdo troceadas
- 100 g de panceta fresca
- 150 g de garbanzos cocidos (puedes usar de bote)
- 2 morcillas de cebolla pequeñas
- 2 tomates maduros grandes
- 1 patata mediana
- 1 cabeza de ajos entera
- 750 ml de caldo de carne o pollo
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Aceite de oliva virgen extra (unas 4 cucharadas)
- Sal y pimienta al gusto
Pasos para su preparación
Antes de comenzar, si decides utilizar garbanzos secos, es fundamental ponerlos en remojo la noche anterior. Para un proceso más rápido, los garbanzos de bote bien enjuagados son una excelente alternativa. Empieza pelando la patata y cortándola en rodajas finas.
A continuación, añade un buen chorro de aceite en la cazuela de barro o en una sartén si planeas transferir todo a una fuente después. Calienta a fuego medio-alto y dora las costillas y la panceta hasta que estén bien doradas, lo que aportará un sabor espectacular al arroz.
Ralla los tomates y agrégales a la cazuela. Cocina durante unos minutos y luego incorpora el pimentón, cuidando que no se queme. Remueve bien, ya que aquí se forma la base del sabor. Añade el arroz y remueve para mezclarlo con el sofrito antes de verter el caldo caliente y los garbanzos. Remueve suavemente y prepárate para el montaje.
Coloca las rodajas de patata sobre la mezcla, añade las morcillas enteras y coloca en el centro la cabeza de ajos. Este ajo entero no solo es decorativo, sino que perfuma el arroz durante la cocción. Ajusta el caldo con sal y pimienta al gusto.
Precalienta el horno a 200 °C y hornea la cazuela durante unos 20 minutos. Durante este tiempo, el arroz absorberá el líquido, creando una superficie dorada y tentadora. Al final, apaga el horno y deja reposar el plato cinco minutos con la puerta entreabierta para que los sabores se asienten.
Finalmente, saca la cazuela y colócala en el centro de la mesa. Parte la morcilla, reparte el arroz y disfruta de este plato que, servido en barro, añade un encanto especial. Este arroz al horno es contundente y perfecto para una comida especial, ya que aporta unas 945 kcal por ración.
Si no cuentas con una cazuela de barro, puedes usar una fuente apta para horno. El arroz redondo es el ideal, ya que absorbe mejor los sabores. Para una versión más ligera, considera reducir la panceta o utilizar carne magra de cerdo. Además, el caldo casero marca una gran diferencia en el resultado final.
El arroz al horno al estilo Arguiñano es una receta auténtica y sencilla que no requiere técnicas complicadas ni ingredientes exóticos. Es un plato que sabe a domingo, a familia y a la cocina de siempre. Como diría el propio Arguiñano: «rico, rico y con fundamento».
