La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha solicitado este sábado al Gobierno español la repatriación de los 304 menores inmigrantes no acompañados que actualmente están tutelados por los consells insulares. A través de un mensaje en la red social X, Prohens enfatizó la necesidad de que las administraciones trabajen para que estos jóvenes estén reunidos con sus familias.
Esta petición se produce en el contexto de una acción similar por parte del Consell de Eivissa, que el pasado viernes se dirigió a la Embajada de Argelia en España para solicitar la devolución al país magrebí de 77 jóvenes inmigrantes no acompañados que se encuentran bajo su cuidado. En la actualidad, la Fiscalía española está tramitando una solicitud del Gobierno argelino para repatriar de forma excepcional a siete menores que llegaron a Eivissa el 3 de septiembre a bordo de una embarcación recreativa. Las autoridades argelinas han indicado que los padres de estos menores han solicitado el ejercicio de la patria potestad.
Detalles sobre la llegada de los menores a Eivissa
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, comunicó el pasado lunes que la Fiscalía ya está trabajando en el expediente para la devolución de estos siete adolescentes, cuyos rangos de edad oscilan entre los 14 y 17 años. Sin embargo, los detalles específicos sobre este procedimiento no han sido revelados por el Ministerio Público. Los menores llegaron a las islas Pitiusas el mes pasado, en una travesía catalogada como ‘insólita’ por las autoridades locales, ya que no viajaban acompañados por ningún adulto.
Los jóvenes compartieron en sus redes sociales su travesía de más de 300 kilómetros desde Argelia hasta Eivissa, mostrando el peligro y el esfuerzo que supuso alcanzar la Platja d’en Bossa. Estos vídeos y fotografías se viralizaron rápidamente en Internet, lo que generó un gran interés mediático sobre su situación.
Controversia en torno a la embarcación
El supuesto propietario de la embarcación ha acusado a los menores de haber robado la barca, una afirmación que ha sido respaldada por el Ajuntament d’Eivissa, que difundió evidencias visuales de un corte en el cableado del sistema de control y arranque de la embarcación. A pesar de estas acusaciones, un portavoz de la Fiscalía española ha aclarado que no hay pruebas que confirmen que los jóvenes hayan robado la embarcación.
La situación de estos menores inmigrantes ha suscitado un intenso debate sobre la gestión de la inmigración y la protección de los derechos de los niños en España. La demanda de Prohens, junto con la acción del Consell de Eivissa, subraya la urgencia de encontrar soluciones adecuadas para garantizar el bienestar de estos jóvenes y su reunificación con sus familias.
